Archivos para abril, 2011

CAMALEONES Y DESMEMORIADOS

Publicado: 25 abril, 2011 en NOCHE Y DÍA

Gracias a la rapidez de los medios de comunicación, la información puede ser compartida e influir  en la toma de decisiones; lo ideal sería que fuese una forma masiva de educación  o para ampliar la perspectiva de los miles de destinatarios.

En nuestro  país, en forma predecible, se esta dando un uso negativo de dichos medios, al dividirse en dos facciones que han polarizado las posiciones; los neo partidarios solo han contribuido a ser parte de la guerra sucia y ser mero transporte de lo que desean difundir los publicistas de los candidatos.

THE CRITIC – DAUMIER

En esta “guerra” debemos estar preparados para todo, sin embargo no esta ausente el factor sorpresa, como lo sucedido con el hecho inconcebible que hallamos en las opiniones de algunos estudiantes de derecho y no pocos abogados, otrora críticos draconianos de Humala o Fujimori y que hoy en una milagrosa mutación ideológica defienden al candidato de turno como si se tratase de un equipo deportivo.

No son acaso los estudiosos del derecho la representación de la defensa de los principios legales, del estado de derecho, la institucionalidad , los derechos humanos en síntesis de la ley y la justicia; pero en época de crisis sus argumentos de defensa los degradan al apoyar una candidatura, sobreponiendo temas económicos, raciales , de autoritarismo o en el extremo del facilismo dedicándose a reenviar videos o escritos vulgarmente parcializados, sin darse el trabajo de conocer la fuente,  inclusive multiplican la opinión de periodistas lapidados moralmente años atrás.

Cómo es posible, que un conocedor del derecho realice semejantes actos, aquí no se pretende discutir preferencias políticas y menos el fin del artículo es sacar partido por algún grupo, el punto es que quienes se han dedicado años revisando la normatividad  y doctrina, por lo menos están obligados a fundamentarse en su ciencia. Han manoseado tanto la palabra democracia, que por su propia intolerancia suena falso el respeto que intentan irradiar.

En todo caso, como aparentemente el tema político les apasiona, ayuden a quienes desconocen las leyes, por ejemplo analizando cualquier plan de gobierno e indicando donde nuestra norma sería defenestrada o contradicha, demostrando así sus años en las aulas universitarias, aprendiendo principios  en los que está sustentado nuestro sistema, evitando tratar peyorativamente a nuestra patria o anteponer o concluir con frases soeces que insultan el intelecto del lector.

Tómese nota sobre estos nuevos “camaleones” y trate de hacer un ejercicio de memoria, porque son fáciles de identificar como clásicos comodines; hoy juran ser jacobinos a ultranza, luego respaldan dictaduras y mas tarde con cinismo olvidan lo que hicieron, apoyaron o dijeron.

ENTREVISTA A LA DRA. BEATRIZ BOZA

Publicado: 24 abril, 2011 en ENTREVISTAS
Directora fundadora de Ciudadanos al Día, directora independiente de empresas en los sectores agrícola e industrial. La Dra. Boza ha sido Presidenta de los Directorios del Indecopi (1995 – 2000) y de PromPerú (1996 – 2000), Ex – Directora del BCR y Jefa del Gabinete de Asesores del Ministro de Economía y Finanzas (2001), Abogada por la Pontificia Universidad Católica del Perú y miembro honorario de la Revista de Derecho THEMIS, es además Master en Leyes por la Universidad de Yale (USA) y graduada del PAD de la Universidad de Piura, siendo admitida al ejercicio profesional tanto en el Perú como en Nueva York (USA)., presidenta del Comité de Asuntos Interamericanos del Colegio de Abogados de la Ciudad de Nueva York (1993-1996)

La presente entrevista fue realizada el 4 de febrero de 2010 por Jean Carlo Gonzalo Cuba Yaranga, en las instalaciones de Ciudadanos Al Día (CAD) de Lima.
Durante la segunda quincena de noviembre se desarrollo el seminario sobre Ética y Responsabilidad del Abogado, ¿Porque los temas de responsabilidad social, ética del Abogado empiezan a cobrar importancia en estos últimos años, qué es lo que ha permitido que conceptos como “ética” y “responsabilidad” comiencen a formar parte de la conversación de un Abogado?
Esto tiene que ver con la misión del Abogado y de la Abogada, ejercer la profesión de la Abogacía es para que podamos solventar nuestros ingresos y de nuestra familia? , ósea ¿el fin es ganarse la vida? ¿El fin es servir a un cliente? o más allá de poder tener un sustento económico del cual vivir, ojala cada vez más dignamente como Abogado, sirviendo a tu cliente, más allá la misión del Abogado y de la Abogacía no tiene un fin trascendente, se agota la Abogacía en el Abogado o en el cliente, o ¿tiene algo que ver con la sociedad? ¿Tiene algo que ver con el País? Esta reflexión esta en el centro de la propuesta de la responsabilidad profesional del Abogado, y la pregunta que ustedes hacen es que tiene que ver o porque se da; un grupo de personas comenzamos desde la Academia a dar una reflexión hoy más que nunca a comienzos de este siglo, relevante en el mundo pero sobre todo en el Perú, por tres razones:
Porque el Perú es uno de los países de la región donde tenemos menos nivel de credibilidad, respaldo y legitimidad en el Estado Constitucional de Derecho, en todos los indicadores internacionales estamos lejísimos de Chile, de Brasil, de Colombia, lejos incluso de Ecuador y Bolivia; sí queremos salir adelante el derecho, la Ley y la justicia son las bases de una sociedad civilizada donde se pueda vivir en paz, donde puedas crear riqueza, donde pueda haber equidad; sin Ley, derecho ni justicia en el mundo moderno no creemos que es posible, en El Perú esto es un imperativo.
– La segunda razón es porque el mercado global no puede funcionar sin predictibilidad en las reglas de juego, sin solución de conflictos, que sean armoniosos, eficientes y oportunos, es decir, sin derecho sin justicia y si las regiones, las provincias, el Perú nos estamos integrando al mundo requerimos fortalecerlo, para salir adelante económicamente, requerimos fortalecer nuestra cultura jurídica.
– Y la tercera razón es una razón moral ¿cuál es la responsabilidad moral de cada uno de nosotros como abogados y abogadas? ¿Servirnos del derecho para fines propios? ¿Servirnos de los clientes para ganar nuestro “alguito”? O donde esta quién somos, en qué creemos y qué vamos a hacer con nuestra vida a través del derecho, detrás de la propuesta de repensar los estándares del ejercicio profesional, hay todo un grupo de estudiantes, de revistas, de asociaciones como ustedes, de abogados en ejercicio, de gerentes jurídicos, creo que puede haber una diferencia, creo que estamos haciendo una diferencia, es lo que cada uno está diciendo, creo que quiero hacer una diferencia, creo que puedo individualmente, desde la clase que estoy tomando, desde la asociación a la que pertenezco, desde la revista en la que publico, desde la práctica que estoy haciendo, desde la práctica profesional o el ejercicio dentro de una empresa, dentro del Estado o de manera independiente, creo que puedo ser un ejemplo y hacer una diferencia, eso es lo que está detrás de esto, la convicción de un grupo de abogados y abogadas de imaginarnos una profesión en la cual podemos sentirnos orgullosos, dignos y que tenemos la capacidad de contribuir a generar un Perú más justo, más solidario, más pacífico y más próspero para todos.
Entonces con el imperante que usted indica de las tres categorías nosotros estamos en los índices en Latinoamérica. ¿Estamos ante un país caótico?
Es que estamos en los índices más bajos, por ejemplo “Satisfacción con la democracia en Latinoamérica” según los indicadores del Banco Mundial sobre Gobernabilidad estamos dentro de los índices más bajos de lo que es respeto de la legalidad, respeto del estado constitucional de derecho, respeto y valoración de los jueces, justicia, Policía de las instituciones, estamos dentro de los más bajos.
Pero ¿ha sido necesario ver ese rostro de la corrupción para reaccionar de esta forma o hubiese sido mejor ser desconfiados y prevenir?
No es un tema solo de corrupción, es un tema más grande, uno puede decir no soy corrupto, no soy corrupta y eso no significa que este respaldando al Estado constitucional de Derecho, eso no significa que estés reforzando el rol de la justicia, eso no significa que estés haciendo tuya las reglas, si es que entendemos de que en el Perú corrupción como un tema económico, pero si todos los días nos seguimos pasando la luz roja, si todos los días al manejar es la ley de la selva, la ley de la combi, la ley del más poderoso, yo diría no soy corrupto pero hemos interiorizado lo que son las reglas del respeto al otro, de la convivencia a través de determinados procesos y valores que implican que para la convivencia pacífica requerimos ciertas limitaciones o esto va a ser la ley de la selva donde cada uno maneja como quiere, esto es una primera idea.
La propuesta no es sólo decir no a la corrupción, a la cual tenemos que decirle no de manera tajante, cierto, pero es más, es asumir la cultura de la legalidad, es asumir la cultura de la justicia, es asumir la cultura del respeto a otro ser humano y de la capacidad de un profesional independiente, llamado abogado, de servir a la sociedad.

Aunque existe en el inconsciente colectivo la imagen negativa del abogado e incluso la autoimagen, ¿cómo podríamos hacer para revalorar la profesión y revertir estas ideas?
Son dos temas, la percepción que tiene la sociedad del abogado y la auto percepción que tenemos los abogados de nuestra profesión; la percepción que tiene la sociedad hoy día en el Perú de los abogados dista mucho de ser garante de la legalidad, custodios de la justicia; el abogado es más visto como palabra bonita para beneficio propio, es como estrujar al cliente para sacar tu botín, el abogado es visto como el leguleyo que necesitas para golpear al otro independientemente de que tengas el derecho y un montón de ejemplos más; esa es la imagen que la sociedad tiene de nosotros. APOYO, OPINION y MERCADO todos los años mide la confianza en las profesiones y los bomberos tienen el 96% seguido de un medico, maestro y después el abogado, estamos en los penúltimos solo superando al de los congresistas y jueces, quienes mayoritariamente también son abogados.
Entonces la percepción que hay de la profesión es claramente el saca vueltero, el que busca el beneficio propio, y la auto percepción del abogado, yo que llevo ya va a ser una década enseñando este curso en la Universidad Católica de Lima, la percepción que hay es “adáptate al sistema y sácate tu ventajita cuanto antes” porque si no vas a estar fuera, y si la corrupción es rampante, mejor aprende como la haces rápido y como te vuelves en esta arma que un cliente puede tirar el gatillo en cualquier momento y tu allí sales cual pitbull.
Es una profesión en la que tú puedes lucrar y lucrar bien. Distinguimos, la imagen que hay de nosotros y la auto percepción del éxito económico que te da la profesión si es que te conviertes en ese pitbull.

¿Qué podríamos hacer y cuál es el lapso?
Yo no sé qué es lo que los demás puedan hacer, no creo que pueda tener la bolita de cristal ni la capacidad ni mucho menos el poder para poder decir que es lo que van a decir los demás, creo que solo podemos cada uno de nosotros, incluir en las decisiones que cada uno de nosotros tomamos y en cómo nos percibimos, en “quien queremos ser” y que vamos a hacer de la profesión que hemos asumido, esa decisión es individual, creo que cada uno de los abogados somos responsables de ello frente a nosotros y frente a la sociedad.
Mi propuesta ha sido desde el mundo académico comenzar a reflexionar sobre estos temas y plantearnos la pregunta y a los jóvenes plantearles la pregunta ¿Quién eres? Y ¿qué vas a hacer de tu vida a través del derecho? ¿Eres ese corrupto que vive solo y que no trasciende? ¿Crees que la profesión es solo un medio para ganar dinero a costa de lo que sea, incluso de tu alma? ¿Quieres eso para tu familia? Y que tu familia te vea así o quieres algo diferente.
Es a través de preguntas que podemos encontrar respuesta, como nos encontramos ahora haciéndonos, es decir, hay personas que nos planteamos la pregunta y pensamos que la respuesta puede ser distinta, de eso es de lo que se trata ¿cuánto va a tomar? Puede que sea toda una vida, pero por lo menos para los que nos hicimos la pregunta seriamente la vida ya cambio.

Durante el seminario se presento la propuesta de las “Normas de Conducta”, un trabajo de varias entidades ¿Es posible estandarizar la ética del abogado? O es una positivización del “deber ser”.
Respetar a otro ser humano, decir la verdad, no mentir, esforzarse, trabajar, ser leal con tu cliente, dedicarte a vencer retos, tratar de defender la legalidad, luchar por la justicia, ¿es eso ajeno a todos los peruanos y peruanas de todos los rincones del país? O son esos valores que podríamos llamarlos intrínsecos a la naturaleza humana que debemos mantener de acuerdo a la concepción religiosa que cada uno tenga, yo profeso una fe que parto de la premisa que todos somos hechos y concebidos a imagen y semejanza del señor y que todo ser humano que por el sólo hecho de ser seres humanos tenemos la capacidad de no sólo respetar sino de querer al otro, la cercanía a la verdad y el don de poder ser fidedignos por la verdad, la voluntad para esforzarnos cada vez mas, trabajar y servir al otro y si es nuestro cliente debernos a él y serle leal y de luchar por la justicia, esos son valores que todos los podemos tener, porque lo que hace esta propuesta de “normas de conducta”, no estamos hablando aquí de grandes principios teológicos, morales sino simples normas de conducta que dicen, por ejemplo:“EL ABOGADO DEBE EXAMINAR CON SERIEDAD Y SUMO CUIDADO LOS ASUNTOS QUE SE LE PROPONEN, ANTES DE ACEPTARLOS” y se dice hemos consensado con todo el grupo de gente a lado estudiantes, profesores, decanos, abogados en ejercicio, socios de los principales estudios de abogados, y decimos estas normas de conducta son posibles, esta es la quinta remisión integral que hemos tenido, este es un proceso que hemos iniciado hace varios años y ya estamos sumamente cuajados y en el caso de Arequipa, de un lado la Universidad Católica de Santa María y por el otro la Universidad Nacional de San Agustín, sus decanos, desde el momento que se les planteo dijeron “eso es como nosotros enseñamos y queremos enseñar, actualiza, pone en boga la misión de cómo queremos formar nosotros a los abogados en Arequipa” y con ellos somos nueve facultades de derecho que estamos diciendo cuales son los nuevos estándares para el ejercicio profesional, guardar la reserva de los secretos del cliente, no tener conflictos de interés, cuidar los bienes del cliente, pedirle la autorización del cliente antes de hacer algo que de repente el cliente no quiere que hagamos por el o por ella, respetar al juez; son temas bien básico en los cuales claramente podemos generar consensos, en los cuales el desafío que tenemos es decir, esto es quien somos y como ejercemos el derecho, así nos concebimos como abogados, no de una entelequia tengamos en cuello y corbata estemos ejerciendo la abogacía, de repente en la docencia o en el periodismo, o en todo caso cuando digamos somos abogados y nos imaginamos que esto es normas de conducta son las que esperamos en cada uno de nosotros respete, como cuando uno va a alguna clase, a una celebración religiosa, a un matrimonio, a un duelo, tiene la delicadeza de apagar el celular y si uno está en el cine y le comienza a sonar el celular a otro, uno espera que la persona no conteste porque le va a estar molestando, eso ¿es bueno o es malo? Es una convención social, apagar el celular cuando estamos en un recinto cerrado o una determinada actividad, y si así como uno dice y si otro está haciendo algo distinto nos molesta a todos. Y si alguna vez queremos crear mayores valores como el compromiso por el desarrollo de Arequipa, o como por ejemplo el compromiso con un determinado nivel de género específico o con los discapacitados. Cada estudio de abogados, cada organización de estudiantes, cada universidad podrá darles el matiz de las normas de conducta a los abogados y el esfuerzo que se ha hecho incluso y acá ha habido mucho aporte en particular de Eduardo Schmidt un sacerdote jesuita que enseña los temas de ética y negocios en la Universidad del Pacífico en las fructíferas conversaciones con él y de las versiones anteriores al código de ética decía “en mi experiencia de treinta años el código de ética no funciona en América Latina ni en el Perú, las normas de conductas plasmémoslas en cosas concretas y eso no es solo un cambio de titulo sino es por decirlo así de la moral y de la ética bajarlos a estándares de responsabilidad profesional”, así como hacer que el taxista no atropelle a la gente, que pare cuando uno voy a bajar, que respete las señales de tránsito y que no contamine el ambiente, decimos que son normas básicas de responsabilidad del taxista o de la combi, esas son normas básicas del abogado.

¿Es necesario enseñarle ética a un estudiante de derecho y quién es el indicado?, ello porque muchas veces se suele colocar a un docente a fin de completar horas o de relleno y solventar un syllabus.

Se dice que la ética se aprende en casa, se dice además que para que enseñarlo en la universidad, si ya tuvo un alumno la formación de sus padres en casa, luego ha tenido 9, 11 o 13 años en el colegio dependiendo del sistema en que haya estado, luego a tenido estudios generales, ya esto no es tarea de la facultad podríamos decir, pero todo lo que aprendió antes son valores humanos y cuando uno asume la abogacía a diferencia de decidirse por ser médico o ingeniero, hay valores propios del ejercicio profesional, por ejemplo dos hermanos, terrenos contiguos, un médico puede atender a los dos si están heridos, se debe a cada uno y no tiene problema, un ingeniero puede construirle la casa a los dos, si los hermanos están peleados el abogado sólo puede servir a uno de ellos, por más que los dos sean sus amigos, ¿Por qué el médico, el ingeniero, el arquitecto lo pueden hacer y el abogado no? Porque en la abogacía hay el conflicto de interés, detrás de ello hay un valor que se llama la lealtad del cliente donde el abogado cuando asume un cliente no puede estar con el otro lado, la noción de justicia que también es un valor, uno diría inherente a todo ser humano, el médico, el ingeniero, el arquitecto, el educador podrán ser justos, para el abogado la lealtad tiene una connotación distinta, si alguien imaginemos mi reloj o esta prenda que tengo y que tiene mi nombre porque alguien me lo habría regalado y viene alguien ahora y agresivamente me lo roba y ustedes salen a la esquina y hay alguien que lo está llevando y ustedes dicen no será el reloj de la doctora y preguntan y les digo ese era mi reloj devuélvanmelo, si estuviéramos en un auditorio todos dirían:”le tiene que devolver el reloj porque es de la doctora”, pero nosotros los abogados que decimos “si ese tercero adquirió de buena fe, adquiere el bien por mas que no lo haya robado”, si adquirió de buena fe y le hicieron la tradición de este bien mueble no registrable, ese tercero adquiere de buena fe y los abogados decimos seguridad jurídica, adquisición de buena fe, que es un resultado injusto, pero está por encima el principio de que la posesión es del titular o algo parecido una sentencia que ha quedado cosa juzgada y ha llegado hasta su última instancia y sabemos que el fondo del asunto es que estuvo corrupto, no se actuó bien la prueba, pero se aprobó en todas las instancias y no hay manera de probar fraude de cosa juzgada, la sociedad y los actores dirán eso es un resultado injusto y los abogados dirán seguridad jurídica, podría dar ejemplo de todos los valores, el valor de la amistad tiene consecuencias distintas que para un médico y un arquitecto, puede generar un conflicto de interés, el valor de la justicia, el valor de la veracidad, estos valores al concretarse en el ejercicio profesional tienen consecuencias distintas, es responsabilidad de una facultad de derecho socializar esa concreción de los valores en una profesión específica, en este caso en la profesión de la abogacía, eso no te lo enseñan en casa, eso no te lo enseñan en la escuela, eso es propio de la facultad de derecho en la que has estudiado y que te tiene que enseñar cuáles son esos valores, y por ejemplo si alguien está estudiando dos carreras digamos periodismo o economía y derecho, el periodismo va a tener la manera en que se concretiza la verdad el deber de información, la comunicación tiene determinados valores y para el abogado otros, y uno tendrá que decidirse en su formación, en su ejercicio profesional si quiere ejercer la abogacía, hay determinados valores que guían ese accionar, eso se aprende única y exclusivamente en la facultad de derecho y se aprende con normas de conducta y se aprende a través de conocimientos, casos, aprendizajes, pero también destrezas de identificar los dilemas de esta forma de actuación planteada, es imperiosos que revisemos la currícula de cómo enseñamos, yo no diría tanto deontología, sino la deontología aplicada que lo llamemos “deontología y responsabilidad profesional” o “ética y responsabilidad profesional” como la llamamos en la Pontifica Universidad Católica, Ética y responsabilidad profesional tenemos que revisar los contenidos, el objetivo y tenemos que ser conscientes de que no es un curso de relleno y no basta de que quien lo dicta sea una persona digna y honorable, requerimos conocer las normas de conducta, requerimos profundizar en cómo enseñar para que los alumnos identifiquen los dilemas que están detrás de su accionar.

Nos dice que las personas se forman en casa, la primera etapa es básica para que los conceptos morales se formen, sin embargo sin ser fatalista, las actuales generaciones de abogados que ya han pasado ese estadio de aprendizaje podrían acatar conscientemente las normas de conducta o simplemente va a ser una forma de aparentar ser una persona íntegra.

¿Estas normas de conducta se podrán adaptar a un graduado con una percepción ya definida?

Lo que está detrás es una visión del ser humano, tenemos una visión fatalista, predeterminada, e incluso podríamos llamarla materialista del ser humano, entonces la respuesta va a ser no, ya al árbol torcido no se le puede enderezar, alguien que ya es viejo, ya cuajado, que ya probo el facilismo de lucrar a costa del cliente, de lucrar a costa del sistema, con una visión determinista del ser humano, esa persona desde esa visión vamos a cambiar nada, con toda transparencia yo les planteo que parto de una premisa distinta, parto de la premisa que todo ser humano independientemente del lugar de origen, color, raza, nivel socioeconómico, genero, preferencia, ideología, cualquier persona en todo momento de nuestra vida tenemos un don divino que no es nuestro, que por solo nacer lo tenemos, que se llama la libertad, la libertad de conciencia, la libertad de elección, la libertad de decidir sobre todo lo que nosotros hacemos, partiendo de esa perspectiva hasta el más corrupto de los corruptos puede decidir hoy comenzar a hacer la diferencia, hasta el más santo de los santos puede decir hoy voy a hacer una diferencia, todos en todo momento tenemos la capacidad de decidir, la pregunta es si somos conscientes de ello y si queremos ejercer esa capacidad de decidir, si nos importa quién somos, si nos importa en que creemos, si nos importa que hacemos de nuestra vida a diario, si nos vemos como algo más que nosotros mismos y si nos vemos con la capacidad de cambiarnos en todo, parto de la premisa que esa capacidad es diaria, está vigente y que cualquiera puede tomar esa decisión, desde esa perspectiva solo tengo un horizonte esperando.
Nos hablaba usted al principio que en los sondeos de opinión sobre confianza, son principalmente los abogados quienes finalizan esas listas, es usual escuchar que es responsabilidad de los medios de comunicación mellar esta imagen diariamente
Pero podemos echarle la culpa a todo el mundo, echémosle la culpa a esa prensa amarilla que se la agarra con los abogados y que tiene programas de radio y no sé que, echemos la culpa a los policías, a las autoridades que no hacen nada y por el exceso de burocracia, y porque no les echamos la culpa a los clientes quienes son los que nos exigen que hagamos cualquier cosa y porque no le echamos la culpa a la familia peruana que ha colapsado y a la violencia familiar que existe y también a los taxistas que son abusivos manejando, echémosle la culpa a los demás, y nosotros (abogados y abogadas) quedamos como las víctimas porque en el fondo, pero muy en el fondo somos buenos.
Creo que ese es un cheque bien barato y bien fácil al irse con ese argumento, quien piense eso ¿qué imagen tiene de sí mismo? ¿Cuánto se valora a sí mismo o a sí misma? se concibe como una persona capaz, libre de hacer una diferencia o sólo como un NN que va con la corriente que se ahoga día a día.
Leyendo un poco las propuestas ¿Cuál es la frontera entre el acceso a la información en el caso del secreto profesional y la cultura del secretismo, va a existir siempre un límite, por ejemplo si sé que mi cliente está obrando mal, pero también tengo este deber que es el ” secreto profesional “, ¿qué debería hacer, qué criterio debo adoptar para continuar: cortar la relación con el cliente o simplemente considerarme por no enterado?
Estas normas de conducta reflejan que cosa es lo que se espero como mínimo un abogado haga o deje de hacer y en cada una de estas normas o con los ejemplos dados en antes respecto al concepto de justicia, respecto al concepto de verdad, pueden ser distintos de los legos en derecho, pero para el abogado se le van a presentar dilemas, se le va a presentar dilema frente al cliente, frente al propio tipo de trabajo, se le va a presentar dilema respecto a la propia esencia del abogado y su familia, se le van a presentar dilemas frente a la autoridad, se le van a presentar dilemas frente a la responsabilidad social del abogado no solo uno sino cientos, como por ejemplo tengo que contestar el teléfono porque es de mi casa y mi hija estaba mal de salud, entonces que hago en la reunión ¿contesto? tengo dilemas como los preveo, como me adecuo por ejemplo un mensaje, como me adelanto para eso, como me entreno, que medidas puedo ir tomando y partimos de la premisa que no somos perfectos, sino somos seres perfectibles y que como consecuencia voy a cometer errores, que hago cuando cometí un error, lo corrijo, lo guardo debajo de la meza, lo escondo, asumo mi responsabilidad trato de mitigar, en realidad lo que hay acá es una propuesta no de que seamos alitas y seamos angelitos y todos perfectos, sino cuales son las normas de convivencia básica cuando uno se llama abogado y que es lo que se esperaría asumiendo que vamos a tener unas situaciones difíciles de dilemas e incluso hasta termino errando, pero como enfrento, con la frente en alto, enorgullecida, alegre de trabajar como abogada haciendo frente a esos dilemas y hay otros más delicados, como cuando te enteras que el cliente va a cometer un acto indebido, que responsabilidad tienes, cuando tienes dos clientes que no tenían nada en común y ahora han terminado peleándose ¿los puedes atender o no? El dilema está aclarado mediante una norma, que dice que tienes que dejar a los dos clientes, no puedes acoger al que más te paga y cuando te enteras de algo que sea que el cliente sabe a ciencia cierta que va a cometer un acto grave que daña la integridad física de una persona, en ese caso y sólo en ese caso en que seas consciente de la eminencia de la consecuencia de la voluntad, podrás compartir dicha información pero no por los medios de comunicación, sino a la autoridad o a quien tenga derecho a saberlo para evitar ese perjuicio grave a una persona, que si no podría estar muerta o podría ser gravemente herida, es un tema de balanceo como todo en la vida.
¿Cómo implementar el proyecto PROBONO?
El proyecto Probono que estamos liderando como Ciudadanos Al Día (CAD) es una plataforma tecnológica en la que ya están participando los veinte principales estudios de Lima, veintitrés ONGs y entidades no gubernamentales a través de las cuales los abogados podemos canalizar parte de nuestra responsabilidad social, que es franquear acceso a la justicia a las personas de escasos recursos o en situación de vulnerabilidad, entonces todos estos ejes van a poder plantear determinados casos para que abogados destinando horas gratuitas como se las destinarían a los clientes pro lucro, se los van a proporcionar a los clientes de este sistema Probono, esto está en curso, vamos a estar lanzándolo y para mayo debe estar siendo totalmente instalado y abogados ojala de Arequipa puedan sumarse a esta iniciativa y también las demás organizaciones se puedan aunar para canalizar este aspecto que es uno de las tantas normas de conducta de responsabilidad del profesional de derecho.
Algún mensaje final Doctora Boza para los estudiantes de Derecho de la Universidad Católica de Santa María.
Creo que cada estudiante debe de pensar porque estudio esta carrera ¿Por qué decidiste estudiar derecho? ¿Qué te imaginaste?
Lleva un diario profesional en el que escribas eso ¿Por qué? ¿Qué te motivo? Y luego pongas otra pagina ¿Quién eres? Haz un ensayo sobre quién eres tú, único, única e irrepetible en el mundo
En tercer lugar ¿en qué crees tú?, y finalmente ¿Qué vas a hacer de tu vida a través del derecho?, porque el derecho debe ser un medio para tu realización personal, es decir, para que puedas ser feliz haciendo feliz a los que más quieres, plantéense estas preguntas quien esté leyendo la entrevista, porque es eso lo que la profesión va a ser para ti.
El doctor Carlos Ramos Núñez connotado escritor y abogado; ganador del premio Ricardo Zorraquín Becú, correspondiente al trienio 2001-2003 otorgado por el prestigioso Instituto de Investigaciones de Historia del Derecho, de la Ciudad de Buenos Aires ; por su libro titulado “Historia del Derecho Civil Peruano. Siglos XIX y XX.”; accedió amablemente a una entrevista realizada por nuestro Centro de Investigación Jurídica Iuris Veritatis; la cual para deleite de nuestros lectores la publicamos a continuación.
1.- ¿Cuál de todas sus obras es la más valiosa para usted?
Quizás, por el esfuerzo que me demanda, sea la Historia del Derecho Civil Peruano. Siglos XIX y XX, pero esa decisión, como ocurre con cualquiera libro, le corresponde al lector como destinatario e intérprete que al autor. Sucede lo mismo con un texto literario. La preferencia que cuenta es la de quienes nos leen. El problema es que no siempre sucede eso, ya sea por desidia, imposibilidad o preferencias intelectuales. Por otro lado, existen amores transitorios como me ocurre con Toribio Pacheco, jurista del siglo XIX (reeditado hace poco por la Fundación Manuel J. Bustamante de la Fuente y el Instituto Riva-Agüero), que después de Acerca del divorcio (1990) fue mi segundo libro, o con La pluma y la ley. Abogados y jueces en la narrativa peruana (2007 / 2008), que, buscaba cancelar una deuda con la literatura.

2.- Tengo conocimiento que “Historia de Derecho Civil” va por su octavo tomo, ¿Qué lo motivo a realizar tan gigantesca tarea?
Simplemente la ausencia de información histórico – jurídica en el Perú. Advertí la existencia de una gran cantidad de repositorios (revistas, archivos, libros de Derecho, folletos) que no eran estudiados ni por los historiadores en general, por cuanto no conocen los temas jurídicas, ya sea por temor a los asuntos técnicos; ni por los juristas, interesados más en la coyuntura del Derecho positivo. Temía que esa información se perdiera, en especial la de provincias. Alguien tenía que hacer ese trabajo. Le cuento un detalle. Cuando preparamos con mi ex asistente, Martín Baigorria, el librito, “Trinidad María Enríquez. Una abogada en los Andes”, que publicó Palestra, noté que sus biógrafos jamás habían consultado revistas de Derecho, donde se trataba fluidamente su caso, tanto que generó un gran debate no solo en el Cusco, sino a nivel nacional en torno a si las mujeres podían ser o no abogadas. El libro fue hecho con ese material que otros despreciaban.

3.- Leí en un artículo que en la actualidad ha sido usted quien mejor ha construido una sólida historiográfica sobre el desarrollo del Derecho Nacional, al igual que el maestro Basadre en su época, ¿Qué opina de esa comparación?
Me abruma, pero debe advertirse que la obra Basadre no se circunscribe a la historia del Derecho. Son dos sus libros especializados en esa temática: Historia del Derecho peruano (1937) y Fundamentos de la Historia del Derecho (1956), pero se advierte la huella del jurista en toda su producción, lo cual sostengo en “Jorge Basadre, historiador de Derecho,” que publicó la editorial San Marcos y que reedita Grijley. Ocurre, por otro lado, que tengo la ventaja de escribir después y con los materiales que suministra la nueva historiografía jurídica, que, desde entonces ha madurado mucho.

4.- ¿Por qué un estudiante de derecho o un abogado debería conocer de historia del derecho, si la tendencia actual es la de especializarse en temas coyunturales?
Debe distinguirse al académico del abogado. El abogado debe conocer el Derecho positivo, pero con sensibilidad histórica, sino será un ingenuo que gira entre el optimismo desenfrenado y la decepción irreductible. Mire, ayer fue el código civil, el código procesal civil, la ley de conciliación, el código procesal constitucional (hoy el código procesal penal, mañana la ley general del trabajo, etc. El abogado es un eterno optimista y un eterno decepcionado. ¿Por qué? No conoce la historia del Derecho. Aumentó la criminalidad con procedimientos garantista, como sucede hoy en Tacna, Trujillo, Huaura y, en unos meses, en Arequipa también. Le aseguro que en muchos casos el nuevo código procesal penal será un fiasco. Donde se halla la respuesta: en el pasado, ese debate ya se dio en el Perú y acabó con un retorno al sistema inquisitivo con el D.Leg. 124, El académico, aún cuando aborde temas de Derecho positivo, está obligado a ser también, si quiera parcialmente, historiador del Derecho, pues, su discurso es también histórico.

5.- En un país como el nuestro, acostumbrado a vivir del pasado y que se arraiga a veces de falacias, que lo transforman en un “pasado glorioso”, ¿Por qué cree usted doctor, que la historia se encuentra como ciencia relegada?
Creo que siempre lo fue. Tampoco creo que de la historia se aprenda, menos aún en el Perú.
No obstante ello, el pasado debe ser estudiado. Escucho, por ejemplo, ahora que es la primera vez que se instala el sistema acusatorio en el Perú, cuando incluso nuestras constituciones contemplaron el jurado. ¡Qué absurdo!.

6.- Como historiador, cree usted doctor es ese dicho popular que “La historia se repite”.
No hay al pie de la letra, pero creo que existen ciclos. Lo observo en las tesis, la legislación y la doctrina. ¿Quién iba pensar que el derecho de superficie retornaría ahora los grandes almacenes? O que se seguiría discutiendo como en el siglo XIX sobre el plazo del arrendamiento, la pena de muerte, la prisión perpetúa, la cárcel por deudas, etc.

7.- ¿Por qué eligió como tema de su primer libro al insigne jurista “Toribio Pacheco”?
Porque lo tenía en mi casa y me servía para mis trabajos en la Facultad y llevaba un membrete de un tío, jurista puneño, Blas Ramos. Le pregunté a Fernando de Trazegnies, un maestro de verdad, si podía hacer una tesis sobre el personaje y me dijo que sí. Fue estimulante. Creo que muchos profesores desalientan a sus alumnos y el talento se acaba. Allí tiene razón Gonzáles Prada cuando asegura que las mejores inteligencias del Perú se pierden en un montón de papel sellado.

8.- Desde su libro “Toribio Pacheco, Jurista Peruano del Siglo XIX”, hasta el último, ¿Cuál es el rasgo que más ha evolucionado en usted?
Tal vez la fidelidad al maestro.. Asumí la tesis de Trazegnies sobre la modernización tradicionalista en el libro de Pacheco, ya no creo más en ella. Pienso que hay muchos más matices.

9.- Según la revista Deutschland, Alemania es el primer país europeo referido a investigación, ¿como influyó su estancia en el instituto Max Planck en su actual actividad?
Notablemente, vivía en el mismo Instituto que me había dispensado una espléndida habitación y me han proporcionado las llaves incluso para consultar material muy valioso. Fue una estupenda estancia, muy enriquecedora. Me sirvió en dos áreas: la teoría y la metodología de la historia del Derecho, pero también para abrirme camino en el medio de los especialistas en esa área. Luego sería el Instituto del profesor Paolo Grossi, en Florencia, la Universidad de Sevilla con Bartolomé Clavero, y después la Robbins Collection del Laurant Mayali en Berkeley. Todas ellas experiencias muy ricas, claro, sin perder de vista las fuentes y la perspectiva peruana y latinoamericana.

10.- ¿Cree usted que ha encontrado ya el “estilo propio” en la producción de su obra?
No lo sé todavía. Tampoco creo que eso se espere de un historiador del Derecho como si de un escritor strictu sensu. Creo, sin embargo, que mi interés gira más en el terreno del Derecho privado, más que en el campo del Derecho público. Si bien lo conozco, académicamente, me ha parecido el primero más sugestivo.

11.- Su trayectoria es extensa y su producción prolífica, ¿Cuál es el siguiente paso doctor?
Me gustaría continuar la saga iniciada con Trinidad María Enríquez. Una abogada en los Andes para estudiar las tribulaciones de las primeras abogadas peruanas como Miguelina Acosta y otras. Debo preparar también una Historia de la Facultad de Derecho de la PUCP y deben salir una Historia de la Corte Suprema y una Historia del Palacio de Justicia. No sé aún si debo publicar el último tomo de la Historia del Derecho civil, pues, tiene mucho de contemporáneo.

12.- De todos estos años de enseñanza, ¿Cuál es su balance personal sobre el tema de la investigación en alumnos de Pre y Post grado de derecho?
Se ve de todo, desde estupendo trabajos que compiten para premios hasta patéticos proyectos de investigación de doctorado que siguen el mal llamado método científico, verdadera bancarrota de la investigación legal en el Perú, que anula la posibilidad de emprender tesis en áreas como la dogmática jurídica, la filosofía, la teoría y la historia del derecho, e incluso la sociología teórica del Derecho.

13.- Para concluir, Borges escribió en “La biblioteca de Babel”: “La escritura metódica me distrae de la presente condición de los hombres” y usted doctor se dedica principalmente a la investigación y a la historia, especulando, ¿no es una forma de evitar un presente cada vez más caótico?
Suscribo la frase y sin recordarla, no obstante mi afición borgiana. Tal vez esté en lo cierto. Cuando me hallaba en Frankfurt, el profesor Scholz, me decía: “Nosotros los historiadores del Derecho estamos felices en nuestra torre de marfil”. Ahora creo, no obstante, que somos capaces de entender mejor la realidad del presente, de entusiasmarnos menos que los juristas de Derecho positivo con las novedades legislativas.

FECHA DE LA ENTREVISTA 21 DE NOVIEMBRE DEL 2008
Ex Presidente del Tribunal Constitucional (2005 -2006), con Maestría en Derecho Constitucional, maestro de varias Casas de Estudio como la Universidad Inca Garcilazo de la Vega, la Universidad Nacional Federico Villareal, profesor de maestría en Gobernabilidad de la Universidad Particular San Martin de Porres y actual decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Lima; .asimismo ha impartido cátedra en las Escuelas Superiores de Administración Pública (ESAP), de la Policía (ESUPOL) y en la Diplomática del Perú.
El doctor García Toma, en su constante obra intelectual deja hitos en la materia como son: Introducción al Derecho, el Análisis Sistemático de la Constitución de 1993 o los Derechos Humanos y la Constitución, que son solo algunos títulos de sus textos, aparte de numerosos artículos en revistas especializadas .Su desempeño se extiende a ser expositor panelista en el Perú y el extranjero, donde es el constitucionalista por antonomasia.
La presente entrevista fue realizada el 21 de agosto de 2009 por Jean Carlo Gonzalo Cuba Yaranga, en las instalaciones del Colegio de Abogados de Arequipa.¿Qué lo motivo a elegir el área del Derecho Constitucional?
La aspiración a vivir en una sociedad en donde se creará un estatuto de poder que de manera clara dijera quien manda, como manda, para que manda, por cuanto tiempo manda, y que señalara que existen derechos básicos que surgen y que fluyen de la naturaleza de la persona frente a las cuales el Estado tiene la obligación de respetar, defender y promover. En suma, la inquietud por construir una sociedad sobre los pilares de la libertad, la democracia, el orden con justicia, me encaminaron hacia una disciplina que en ese momento era “esotérica”, porque no tenía sentido hablar de derecho constitucional durante los doce años de dictadura militar.

¿Puede la jurisprudencia, en algún momento, estar al mismo nivel que la ley?
De acuerdo con nuestro sistema la fuente principal del derecho es la Ley, a diferencia del sistema angloamericano en donde esta prelación se invierte en favor de la jurisprudencia. En consecuencia, no cabe ninguna duda y por cierto no sería razonable el desplazar a la Ley de ese rol; lo que hay que hacer es reivindicar el papel del interprete porque la Ley no tiene un sentido en sí mismo, sino es este quien le asigna un significado o llena sus vacíos, y que a través de una sentencia le permite establecer una relación armoniosa entre norma y realidad. Por tanto, la jurisprudencia tiene el valor de ser un elemento de integración de la Ley para cubrir sus defectos y deficiencias, tiene también la virtud de ir generando predictibilidad; es decir, permite saber de antemano a los justiciables cómo se resolverá una materia. De otro lado, la labor del intérprete permite mantener permanentemente actualizada el sentido de la Ley y vincularla estrechamente con las necesidades más urgentes de la sociedad. Ergo la ley deja de ser papel mojado en tinta y que a través de la jurisprudencia cobra vida.

¿Entonces el principal intérprete sería el tribunal constitucional?
Dicho ente es el intérprete supremo en materia constitucional, pero en ese papel debe entenderse a toda la judicatura.
Considero que tenemos que condenar a aquella judicatura que ve a la Ley con microscopio, que esta detrás del punto que examina la coma y se apega a la literalidad, empero se olvida que ésta tiene un espíritu y que no es una mera suma de palabras, sino es la manifestación o proyección de un conjunto de valores y principios, de lo cual el interprete debe de extraerlas y manifestarlas.

¿Por qué la importancia del precedente vinculante?
El precedente vinculante es importante, primero, porque da predictibilidad y seguridad jurídica. Si un cliente hoy le pregunta a su abogado, Doctor cómo va mi caso, éste va a tener que consultar la ouija, pedir asesoría a un chamán o invocar a los dioses para intentar responderle. En cambio, con el asentamiento cada uno de nosotros podrá desarrollar sus actividades personales en la sociedad sabiendo a ciencia cierta, qué es aquello que puede hacer y qué es aquello que no puede hacer. Cuando se alcanza predictibilidad y seguridad jurídica, disminuye la carga procesal, porque ya sabemos anteladamente si vamos a perder o a ganar.

¿No nos estamos acercando al Comom Law?
El precedente ha sido tomado del comom law como algunas otras instituciones jurídicas en el Perú. Nosotros hemos partido de una determinada familia jurídica y luego la hemos ido combinando; tal es el caso de nuestro régimen político que comenzó siendo presidencialista y de allí ha ido incorporando instituciones parlamentarias. En el ámbito del derecho judicial para utilizar una expresión genérica ello se ha producido también.
Hemos comenzado con la familia romano-germánica, pero cada vez más, vamos introduciendo figuras del derecho anglosajón.

¿Vamos a llegar al sistema anglosajón?
Nosotros no vamos a “adoptar” el sistema angloamericano, pero sí me parece que estamos recogiendo algunas de sus instituciones. Creo que nos vamos encaminando hacia un modelo mixto predominantemente romano-germánico.

Algunos estudiosos indican que hubo cierta evolución de concepto de soberanía, que radicaba en el parlamento, pero que ahora esté centrada en la Constitución. ¿Cuál sería la causa de dicha evolución?
Hasta antes de la aparición del Estado Constitucional se decía que la soberanía descansaba en el pueblo representado en el parlamento y que en consecuencia el parámetro para establecer la validez jurídica era la Ley. Ello porque en ese momento de la historia, la Constitución era simplemente una declaración política, pero con la restructuración de la idea de Estado, el texto fundamental es ahora un documento jurídico-político. En consecuencia las normas, principios y valores que están allí contenidos tienen carácter vinculante y condicionan la conducta del legislador, del Juez y la de los ciudadanos. De allí que se afirma que la soberanía radica en la Constitución.

¿Le es permitido hacer derecho positivo al Tribunal Constitucional o ese es precisamente su límite?
Todo ente jurisdiccional de conformidad con lo señalado en el inciso 8 del artículo 139 de la Constitución, cuando se hace frente a un defecto o vacío de la Ley, corresponde al Juez el integrar dicha laguna normativa. En dicha circunstancia éste hace derecho positivo. Por ende, en el caso específico de la judicatura constitucional le es posible, viable y permitido por la Constitución, el actuar como legislador positivo, ante la existencia de una ausente o defectuosa regulación normativa.

Leí en su discurso de juramentación como Presidente del Tribunal Constitucional, sobre el problema que conlleva la inestabilidad de doctrina jurisprudencial. De los 7 que Ud. mencionó ¿Cuál se ha logrado superar y cuál aun no se desarraiga del T.C?
En términos generales, hay una pereza del Juez ordinario a pensar, hay una vocación simplemente de apegarse al código. En algunos casos por falta de conocimiento y en otros por una actitud de ir por la vía más fácil. Existe además el temor ante el poder disuasivo que tienen los grupos económicos e incluso los medios de comunicación social. Si el juez no tiene una personalidad robusta y firme para hacer frente a esa negativa influencia, finalmente las sentencias se acomodaran a los intereses empresariales.
Es errónea la idea de creer que la revisión de constitucionalidad de las normas intenta transformar las decisiones de gobierno y adornan la política pública en meros tecnicismos.
Las autoridades cada vez más tienen un menor grado de discriminalidad. Incluso, en ese contexto, deben orientarse hacia el ejercicio del poder con respeto de la prudencia, el tino, la sabiduría, la erudición y el sentido común del gobernante. Empero en el resto de los casos, cada vez se nota más que las decisiones de las autoridades, de alguna manera tienen que estar conectadas con la Constitución; justamente porque ésta es quien establece el estatuto de poder. Ya no estamos frente a la autoridad “encarnada” el “Yo soy la Ley viva”, “lo que hago y digo es Ley”.
Ahora, este es un subordinado de la Constitución, es un soldado del Estado de Derecho. Ese es un cambio lento pero que se va asentando consistentemente. Ello sin menguar de una parte, de precisa discrecionalidad.
¿Haber sido presidente del T.C. le dio una nueva perspectiva del Perú. ¿Podría darnos un breve bosquejo de esta realidad?
Partiendo de nuestro pasado, observo que en el Perú se viene produciendo una mejora importante en la justicia constitucional. Si uno revisa los periodos anteriores al año 2000, el Habeas corpus era letra muerta, el amparo era una carcajada. Hoy en cambio, las acciones de garantía son operativas y funcionan. Cada vez más la gente acude a ellos y se convence que no es mediante la autodefensa ni la violencia grupal, sino que es a través de estos procesos que se va alcanzando paulatinamente la justicia. Ojalá que este avance fuera acompañado de una labor más diligente y dinámica del Poder Judicial.Aparte de los requisitos señalados en el Reglamento Normativo del Tribunal Constitucional para ser miembro del T.C. ¿Existe alguno que no ha sido considerado?
Yo creo que un miembro del Tribunal Constitucional no solo necesita ser un experto en derecho constitucional o de alguna otra materia en jurídica, sino que además, debe ser un hombre con una hoja de vida libre de todo cuestionamiento. Esto debe de alguna manera reflejar una conducta personal y profesional compatible con la ética profesional y la moralidad social; así como acreditar personalidad robusta y firme para defenderse de los embates de las presiones; amén de un equilibrio emocional y prudencia para saberse manejar en los términos del poder.

¿Es necesario tener en cuenta el aspecto político a la par del académico, en la selección de un miembro del T.C.?
Mi respuesta es afirmativa, ya que no es admisible que una persona descreída de valores y principios democráticos sea miembro del Tribunal, dado que la Constitución es un documento jurídico-político, que compromete a la fidelidad a estos. En consecuencia, el magistrado del Tribunal Constitucional debe ser un hombre que crea en el Estado de Derecho y que practique los valores básicos de la democracia, que son el respeto a la libertad y la igualdad.

Ud. ha sido un claro defensor de la democracia. Indicandonos su opinión sobre la dictadura pasada. ¿Qué tanto daño produjo a la legitimidad institucional y si este ha sido superada?
Una dictadura puede ser aparentemente más operativa, incluso tiene más posibilidad de alcanzar aquello en la medida que elimina trabas que impone el derecho; lo que ciertamente nunca podrá hacer una dictadura es forjar ciudadanía, jamás podrá promover un clima de distensión y armonía social. Esta podrá presentarse como expeditiva en medio alguno, pero jamás defenderá ni promoverá el respeto a los derechos fundamentales de la persona. Esta siempre termina en groseros actos de corrupción, y el fomento de impunidad. Así, el desprecio al derecho destruye las instituciones y debilita la fe de las personas en la importancia de la moral.

¿Es irremediable la pugna entre el derecho (representado por el T.C.) y la política (representado por alguno de sus poderes)?
Hemos pasado de un ejercicio de una autoridad enteramente discrecional al ejercicio de una autoridad reglada por la Constitución. Estas reglas deben ser observadas y son objeto de custodia Constitucional a través del Tribunal. De allí que esta tensión es intrínseca. No se olvide usted, que la razón de ser del Tribunal Constitucional, es la de invalidar aquellas decisiones que afecten el marco constitucional, lo que siempre generara un grado de reticencia política sobre todo en países con una estructura institucional débil.

¿Cómo evalúa el desempeño del T.C. actual, cuáles serian sus fortalezas y cuales sus debilidades?
El Tribunal Constitucional tiene hoy un problema de falta de unidad, habida cuenta de algunas diferencias personales producidas en su seno. Esto de alguna manera viene afectando su actuación funcional. En anteriores oportunidades se tenía un colegiado más compacto, más integrado; hoy esta fractura en las relaciones interpersonales conspira contra su imagen y legitimidad ciudadana.

¿La posibilidad de desactivar el T.C., como insinuó un congresista, y trasladar las facultades a una sala especial de la corte suprema, qué consecuencias traería?
La Corte Suprema tuvo el rol histórico de ser el contralor de la Constitución y a lo largo de su historia simplemente, permitió abusos del poder, tuvo temor de denunciar, consumó con su silencio o con sus sentencias la violación de los derechos fundamentales de las personas y la quiebra del Estado de derecho. De otro lado, el Poder Judicial institucionalmente adolece de serios males que ciertamente aún no ha logrado resolver: la corrupción, la lenidad, la pereza intelectual, etc. Si uno revisa los textos constitucionales, aparece que no hay duda de la vigencia formal del principio de independencia. El problema es que los propios jueces no han emprendido su “batalla de Ayacucho”; ellos mismos se han negado a asumir su derecho a decidir libremente. Se han sometido por conveniencia o por temor al poder político.

¿Habrá salida algún día a los problemas de corrupción, la lenidad, la pereza intelectual, falta de independencia?
Mirando en perspectiva, tenemos un Poder judicial ineficiente, pero mejor a los anteriores. Del Poder Judicial de la dictadura, al Poder Judicial de la democracia, ha habido un avance. La labor realizada por el doctor Sibina, el doctor Távara, la que actualmente realiza el propio Villa Stein es ha sido y es positiva, pero se requiere una respuesta más vigorosa y corporativa.

Al considerar que el actual T.C., no tiene un mecanismo de armonía y concordia, ¿Cuáles cree doctor, serían los profesionales que deben integrar el próximo T.C.?
Digamos que es lamentable que existan conflictos personales; lo importante es que se procese dicho problema sin afectar su unidad, su imagen, ni el despliegue de sus actividades.

Gran parte de su vida ha estado dedicada a la docencia, ¿Cuál es la percepción del alumno de derecho respecto a la abogacía, continua predominando la argucia legal al de la moral?
Si, yo he visto que en los últimos años “el paradigma del abogado”, inserto en la conciencia, del estudiante de derecho no es la del hombre probo, erudito y honesto, sino la del “eficientista”, el que gana juicios son reparar en los medios y las formas. Ahora, la abogacía ha entrado en un plano de pragmatismo, en el que se defiende de todo, y a como de lugar. Creo que una persona tiene derecho a ser patrocinada, pero yo no estoy obligado necesariamente a defenderla. Estimo que el primer tribunal de justicia es la conciencia de un abogado. A mí no se me ocurriría defender a un violador, consciente de que es un violador, o a un ranqueado narcotraficante; probablemente habrá algún otro que lo quiera hacer, (ese es su problema), el mío es el de tratar de defender aquellas causas que merecen ser moralmente patrocinadas; sin embargo, se ha caído en un relativismo profundo y hoy el tema del honorario prima sobre el honor, el dinero se ha impuesto sobre el decoro, las formas ya no interesan. Así, la labor consiste en defender al cliente, no importa en cómo ni de las “armas jurídicas” a utilizar. Esta es una mala señal y un pésimo mensaje a los estudiantes. Estos consideran que el éxito profesional de un abogado radica en tener un buen carro o una casa bien grande, olvidándose que en realidad el logro profesional consiste en obtener el reconocimiento en la comunidad por su conducta y su comportamiento.

¿Cuál podría ser la causa por la que algunos juzgadores muchas veces resuelven de forma ambigua, que permite concluir un proceso más no el problema de fondo o como usted denomina “resoluciones – cáscara”?
Si todos de antemano pudiésemos conocer las consecuencias de nuestras conductas y los resultados de un proceso, desaparecerían o eliminaríamos varios rasgos de corrupción. Justamente esta crece en la penumbra de la duda y la incertidumbre. Esto es lo que fomentan los malos jueces. Como diría Julio Iglesias, “a veces tu a veces yo”; le voy a dar la razón a uno y después al otro, justamente porque al no existir una interpretación clara y precisa puedo jugar de ambos lados. Por lo general lo que hacen los jueces piratas es navegar en las penumbras y abusar de las nulidades. Te doy la razón a ti y después le doy la razón al otro, y el juicio nunca termina. Casi todos son felices: los abogados, los jueces. Pero los únicos descontentos son las partes que buscan justicia. Ese es el “juego de la corrupción”, incluso genera beneplácito a aquellos litigantes que promueven juicios no para ganarlos sino para molestar, y fregar. No tienen convicción de justicia, sino vocación por la mortificación al ciudadano honesto.

Ud. mencionó que existe un ánimo “colonialista” que se expresa en que tras la experiencia de la modernidad, se transportan mecánicamente criterios o ideas ajenas a nuestra realidad”. ¿Por qué cree que no podemos desvincularnos de este “colonialismo”?
Por tres razones: por falta de conocimiento de nuestra propia realidad, por falta de confianza en nosotros mismos y por la pereza intelectual. No conocemos lo que nos toca conocer, no tenemos la convicción de ser capaces de asumir el reto de una labor jurisdiccional creativa. En suma, porque pensar cansa.

Una cosa es mirar el mundo que nos rodea y decir aquí hay respuestas legislativas y tendencia jurisprudenciales que nos permiten resolver el problema. El problema es otro, dado que al momento de legislar, creemos que porque es de afuera es bueno. Siempre hemos tenido el prejuicio del “producto nacional”. Existe la pseudo certeza que si es extranjero es bueno, si es nacional, es malo. Hay una tendencia similar a las modas y las costumbres ajenas, tal es el caso de la Navidad, que la celebramos colocando arbolitos con nieve y bebiendo chocolate. En el caso de Lima estamos en pleno verano. Hasta hace algunos años celebrábamos el día de la Canción Criolla, ahora es el día del Halloween. Mucho de las costumbres peruanas son fruto de la imitación.

Sobre la actualidad, a su parecer, ¿El Tribunal Constitucional tuvo alguna responsabilidad en el caso de Bagua, puesto que en el año 2008 no se pronunció sobre el tema jurídico?
La responsabilidad me parece es de la Cédula Parlamentaria Nacionalista que presentó una demanda de inconstitucionalidad. Esta fue observada, por lo que se le asignó un plazo para la subsanación de las omisiones. Nunca se cumplió con levantarlas. Si se hubiese reparado las omisiones que exigía el Tribunal, se hubiera judicializado el tema y habríamos encontrado en una entidad independiente, la solución a este problema.

Karl Loewenstein llamaba “constituciones semánticas” a aquellas donde lo normado y lo real no coinciden. ¿Nuestra Constitución se hallaría inmersa en este grupo en parte?
Hay tres tipos de Constituciones: las normativas tipo Estados Unidos, Holanda, que se verifican y cumplen a cabalidad las nominales en donde hay parte de la Constitución que se respeta y otros que no se cumplen, y las constituciones semánticas que derivan en coartada –disfraz político-. Puedo mencionar dos ejemplos: durante el periodo del año 1993 al año 2000, había una discusión si es que era o no una dictadura, cuando por ejemplo en algunos foros internacionales yo decía que el gobierno de Alberto Fujimori era una expresión antidemocrática, me decían como va ha haber una dictadura si en tu país hay libertad de prensa, no se censura, no se pide autorización para informar, si les decía pero lo que tu no sabes es que los medios de comunicación masiva han sido comprados. Entonces me replicaban, pero tienen un Poder Judicial independiente; claro, pero es el de Rodríguez Medrano con Blanca Nélida Colan. Me repuntaban afirmando que había un parlamento, si claro, pero en donde los parlamentarios hacen de actores y existe un director de la obra que es Vladimiro Montesinos que les entrega los textos para que los expongan incluso defectuosamente. Una constitución semántica es la que está vigente en China en donde ciertamente hay una “concordancia plena” entre la realidad y la norma, por una razón sencilla que el gobernante es el que ha dictado la norma. En este caso el partido comunista. El Perú tiene una Constitución nominal hay parte de la Constitución que se cumple y parte de la Constitución que no se cumple; pero yo veo que caminamos a paso firme a una situación plena de constitucionalidad. Avanza más rápido en los temas económicos y progresa en el tema de la inclusión social.

CREER

Publicado: 19 abril, 2011 en NOCHE Y DÍA

Hemos recibido tanta información contradictoria durante los últimos años, que la suspicacia esta activada en todos los peruanos, es lamentable confirmarlo una vez más pero, la confianza no es una característica nacional.

Estamos iniciando la segunda parte de un proceso para elegir a quien nos gobernará por el siguiente lustro, pero es notorio que la población  consciente de su animadversión, optará por descartar a quien represente el mayor peligro a sus intereses. A diario vemos como se firman compromisos, se invoca a Dios y al honor,  sin embargo el índice de credibilidad continua estático en cada uno de los candidatos.

MUERTE DE CESAR – CAMUCCINI

Algunos medios de comunicación, colaboran con incrementar teorías conspirativas, insertando toda clase de perfidia, desde formas domésticas hasta sofisticadas y para empeorar la situación, al tratarse del segundo caso, hemos aprendido también a no creer de forma absoluta. Dependerá del prestigio y línea del medio; porque ha sido común que ese poder que es la prensa, es capaz de convertir mártir a un criminal  si lo considera conveniente. Añádase a lo anterior que muchas veces tenemos un concepto detallado negativo sobre la reputación de ciertas personas, pudiendo incluso etiquetarlas como “delincuentes” y  los mismos medios refuerzan con pruebas sobre el perfil del personaje creándonos ya una idea; certeza que se convierte en incertidumbre cuando el cuestionado prefiere desvanecerse temporalmente y esperar la oportunidad de reaparecer a la escena pública y por medio de mentiras insostenibles pero repetitivas, se convierte en una nebulosa donde ya no podemos distinguir quién era o que hizo , comenzando a trabajar aquello a lo que estamos cansados de oír: nuestra amnesia selectiva nacional, que al ser relativa también genera desconfianza.

Sospechamos cuando en plena coyuntura sucede un hecho que distrae la atención, las famosas cortinas de humo, porque acrecientan su descaro y obviedad, no obstante gracias a la velocidad de las redes sociales hallamos razonamientos válidos, pero también comentarios llenos de paranoia donde se fuerza en encontrar significados o relaciones donde no las hay, sencillamente porque nuestra dosis de recelo la hallamos en cualquier esquina y es lógico, si hasta las instituciones que tenemos como referente, en más de una oportunidad han realizado lo opuesto a lo pregonado o individuos que respetábamos son descubiertos in flagranti o ellos mismos se desenmascaran con pretextos inútiles. Aquí no cabe que el hombre, al ser falible tiene el derecho a equivocarse, porque es muy distinto actuar por impericia o desconocimiento que hacerlo por mala fe y conveniencia.
Pero la particularidad de ser suspicaces no nos ayudará, debido a que se convierte en un eterno círculo vicioso de andar a la defensiva, ¿en quién podemos creer?, debemos acaso llegar al extremo de confiar solo en la familia o sería mejor que quienes llevan las riendas del estado peruano, deberían morigerar sus acciones y olvidar el ego que los guía únicamente al desprecio popular y a un cinismo patológico.
Una sociedad no puede basarse en la sospecha, porque con el tiempo el caos estaría asegurado, pero tampoco ya podemos pecar de crédulos; tal vez deberíamos crear un imaginario punto de quiebre a partir de hoy, donde “confiar” ya no sea un ciego acto de fe sino un proceder responsable, memorístico e incluso fiscalizador, sobretodo en situaciones que comprometan a la ciudadanía, como es el caso de gobernar un país.

ANARQUISTAS ON LINE

Publicado: 13 abril, 2011 en NOCHE Y DÍA

Durante estos días se ha podido constatar el nivel de conocimientos políticos por parte de los jóvenes, su valoración de la democracia y la mascara que cubre sus prejuicios e intolerancia, llegando al paroxismo de la fatuidad. Lejos de festejar a uno u otro candidato, lo cierto es que todos eran cuestionados por alguna razón poderosa, dependiendo de la perspectiva, pero la contradicción se da al pasar justamente los dos postulante con mayores anticuerpos.
La reacción inmediata, gracias a las redes sociales, es mayoritariamente infantil o desinformada por aquellos que consideran a la política como una moda, porque posiblemente es la primera vez que alguien les da atención (v.g. escribir algún insulto o pataleta vía facebook y que dos o cinco coloquen “ME GUSTA”) y por gregarismo siente que pertenece a un grupo, no interesando la ideología sino la simpatía.

LA EXTRACCION DE LA PIEDRA DE LA LOCURA – EL BOSCO

Antes del 10 de abril, las redes estaban felices compitiendo y formando parte de ese paisaje circense que son nuestras campañas electorales; después de ese día en muy pocas ocasiones se ha leído algo útil, únicamente se exacerba el odio entre grupos, los jóvenes que tanto pedían candidatos tolerantes son quienes etiquetan a los que no se amoldan su pensar como “retrograda”, “idiota”, “interesado”, “cholo” (con connotación negativa) u otras palabras con animo de ofender. Cuando leemos  comentarios vía red social, es fácil identificar quien lo afirma, incluso podemos ver su retrato u origen y es penoso hallar comentarios racistas, clasistas o de asegurar que se van del país con calificativos ofensivos a su patria y si uno accede a los datos del autor de tanta diatriba verá a que precisamente no se trata de “un dueño del país”, menos una persona de facciones foráneas y generalmente es de clase media (si quieren hablar de clases), que perfectamente sabemos que no tendrá los medios para migrar y vivir holgadamente y siendo pesimistas lo que le pasaría en el extranjero por tanto grupo xenofóbico que los medios muestran como maltratan a nuestros compatriotas.
De otra parte de forma ilusa e incluso a modo de berrinche ,se plantea un referéndum para que los tres primeros candidatos vayan a segunda vuelta, lo que es absurdo; se propugna el voto viciado o el blanco, porque alguien busco la Ley Orgánica de Elecciones donde señala que si los votos nulos o en blanco sumados superan dos tercios del total de votos válidos se anula la elección, pero se olvidan de un principio básico: el de REALIDAD; si sabemos que mas del 50% ya votaron por esos dos candidatos, ustedes creen que sus mismos electores preferirán votar blanco o viciado, no se dan cuenta que precisamente quieren que el grupo de jóvenes se vuelque con esa iniciativa , para dejar campo libre a uno de los que pasan a balotaje. Recuerden o revisen la historia reciente, ya intento el ausentismo Toledo con Fujimori ante el inminente fraude y consiguió legitimar la reelección del condenado, ya el paradigma de muchos, Jaime Bayly y el hijo de Vargas Llosa intentaron su irresponsable voto blanco en la segunda vuelta entre Toledo – García y obtuvieron que les lancen huevos.
No es tan cierto que la mayoría del país no este de acuerdo con este proceso, porque sumado los porcentajes de los dos candidatos a segunda vuelta hacen mas del 50%, simplemente una vez mas se demuestra que en Perú nos gusta vivir en una burbuja, afuera pueden estar matándose, pero no hacemos nada, salvo nos afecte; y así creen hacer patria. Seamos consecuentes, si tenemos estos resultados reconozcamos que algo anda mal, especialmente la memoria, que hemos aprendido de estos años de democracia- dictadura por turnos, porqué el endogrupo debe ser infalible y el exogrupo de canallas salvajes.
No se sientan anarquistas o parte de un francés mayo del 68, porque para empezar nuestra nación se caracteriza por decir una cosa y hacer otra (así explicaríamos el voto escondido) y no es un secreto lo desunidos que solemos ser para que prevalezca el interés personal y una emotividad para hechos nimios, menos caigamos en la vulgaridad de solo responder con lenguaje soez, no hace falta parecer coprolalico cuando no contamos con argumentos.
Es comprensible la impotencia causada por los resultados del domingo, pero es el sistema que hemos elegido y reconocido, viciar, anular o lo que sea en el fondo no deja de ser un facilismo de evadir responsabilidad, porque por todas las evidencias no llevaría a ningún lado. El país tiene dos candidatos, elijan a uno pero no por cuestión de simpatía o dar la contra, analicen sus equipos de trabajo, investíguenlos porque en su pasado hallaremos la respuesta y finalmente pónganlo en una imaginaria balanza que muestre que es lo que arriesgamos y pensemos ya en los medios para que la democracia no sea mancillada como tantas veces lo han hecho tanto gobernantes electos o de facto.