CREER

Publicado: 19 abril, 2011 en NOCHE Y DÍA

Hemos recibido tanta información contradictoria durante los últimos años, que la suspicacia esta activada en todos los peruanos, es lamentable confirmarlo una vez más pero, la confianza no es una característica nacional.

Estamos iniciando la segunda parte de un proceso para elegir a quien nos gobernará por el siguiente lustro, pero es notorio que la población  consciente de su animadversión, optará por descartar a quien represente el mayor peligro a sus intereses. A diario vemos como se firman compromisos, se invoca a Dios y al honor,  sin embargo el índice de credibilidad continua estático en cada uno de los candidatos.

MUERTE DE CESAR – CAMUCCINI

Algunos medios de comunicación, colaboran con incrementar teorías conspirativas, insertando toda clase de perfidia, desde formas domésticas hasta sofisticadas y para empeorar la situación, al tratarse del segundo caso, hemos aprendido también a no creer de forma absoluta. Dependerá del prestigio y línea del medio; porque ha sido común que ese poder que es la prensa, es capaz de convertir mártir a un criminal  si lo considera conveniente. Añádase a lo anterior que muchas veces tenemos un concepto detallado negativo sobre la reputación de ciertas personas, pudiendo incluso etiquetarlas como “delincuentes” y  los mismos medios refuerzan con pruebas sobre el perfil del personaje creándonos ya una idea; certeza que se convierte en incertidumbre cuando el cuestionado prefiere desvanecerse temporalmente y esperar la oportunidad de reaparecer a la escena pública y por medio de mentiras insostenibles pero repetitivas, se convierte en una nebulosa donde ya no podemos distinguir quién era o que hizo , comenzando a trabajar aquello a lo que estamos cansados de oír: nuestra amnesia selectiva nacional, que al ser relativa también genera desconfianza.

Sospechamos cuando en plena coyuntura sucede un hecho que distrae la atención, las famosas cortinas de humo, porque acrecientan su descaro y obviedad, no obstante gracias a la velocidad de las redes sociales hallamos razonamientos válidos, pero también comentarios llenos de paranoia donde se fuerza en encontrar significados o relaciones donde no las hay, sencillamente porque nuestra dosis de recelo la hallamos en cualquier esquina y es lógico, si hasta las instituciones que tenemos como referente, en más de una oportunidad han realizado lo opuesto a lo pregonado o individuos que respetábamos son descubiertos in flagranti o ellos mismos se desenmascaran con pretextos inútiles. Aquí no cabe que el hombre, al ser falible tiene el derecho a equivocarse, porque es muy distinto actuar por impericia o desconocimiento que hacerlo por mala fe y conveniencia.
Pero la particularidad de ser suspicaces no nos ayudará, debido a que se convierte en un eterno círculo vicioso de andar a la defensiva, ¿en quién podemos creer?, debemos acaso llegar al extremo de confiar solo en la familia o sería mejor que quienes llevan las riendas del estado peruano, deberían morigerar sus acciones y olvidar el ego que los guía únicamente al desprecio popular y a un cinismo patológico.
Una sociedad no puede basarse en la sospecha, porque con el tiempo el caos estaría asegurado, pero tampoco ya podemos pecar de crédulos; tal vez deberíamos crear un imaginario punto de quiebre a partir de hoy, donde “confiar” ya no sea un ciego acto de fe sino un proceder responsable, memorístico e incluso fiscalizador, sobretodo en situaciones que comprometan a la ciudadanía, como es el caso de gobernar un país.

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comentarios
  1. Galvani dice:

    Reforzando la idea de porque creer o no? lejos de ser una actividad consciente el de decidir amparar una idea o apostar por ella, en política y en todo campo es necesario un control de las acciones realizadas, en el caso del gobierno de un país ese control debe ser posterior, porque? porque de no ser así se afectaria la gobernabilidad del país (inmunidad parlamentaria).

    Que sucede si confiamos en una persona y le otorgamos nuestra confianza, representativa como el caso del mandatario de la nación, nosotros peruanos podemos pedirles cuentas de su proceder o solo nos limitamos a desaprobar la gestión?

    Que significa la actividad de empoderar y delegar el poder? se requiere confianza y un análisis reflexivo porque el riesgo que de no ser acorde en las acciones o existe desacierto se realizara un control pero posterior, donde quizas el daño ya se produjo, sobre ello por ejemplo que sucede si los accionistas o el directorio eligen al gerente general de la empresa X, el cual desarrolla una pésima gestión y administración, esté es inmediatamente removido y además es demandado por los daños económicos que haya podido generar, sin embargo un presidente que lleva a la banca rota a la nación, comete delitos de lesa humanidad, deja prescribir sus delitos, regresa al país y es reelecto, porque?

    Otro presidente es descubierto por su manejo de medios de expresión, corrupción de funcionarios, delitos de lesa humanidad se encuentra preso purgando condena, que se aprecia allí?

    Es justicia o debo citar argumentos de la congresista Martha Chavez.

    Para concluir esta intervención, considero que dicha decisión del voto que se trasluce en la confianza deposita en un determinado candidato debe ser bien analizado y no es simplemente confiar.

    Es necesario fortalecer nuestras instituciones, Independencia entre nuestros poderes del Estado, la corrupción es un mal que aqueja a nuestra instituciones y le restan credibilidad, como el caso de la impredictibilidad en materia judicial, sin embargo otras instituciones como el INDECOPI mantiene un proceder diferente, asimismo tenemos al Tribunal Constitucional, como garante del orden constitucional, en fin hagamos memoria y analicemos de modo global y contrastando con el presente.

    • cubayaranga dice:

      Escribí el articulo “En busca de la confianza”, en este mismo blog días atrás, donde pretendo bosquejar un concepto (claro que como en Pierre Menard, depende mucho de cuando se lea, este fue hecho antes de la 1º vuelta).

      Volviendo al comentario, primero agradecerte Galvani, porque ser leído es ya un logro y ser criticado con argumentos es mucho mejor… desmembrare las ideas.

      Para empezar ningún acto del hombre es 100% objetivo, hace años publiqué respecto a la ilusión del libre albedrio, que no existe; nuestras respuestas se basan en información precedente e incluso prejuicios, por eso la confianza al ser tan subjetiva es el pull de todo político, porque dependiendo del grupo o estado podrá manipularlo con facilidad.

      De otra parte, el único fin de la política es el PODER, quienes optan por ese camino no lo hacen para ser seres anónimos, es toda una especie de personalidad. Sin embargo haces la pregunta acerca de cual es el momento de fiscalizar un gobierno y la respuesta la tenemos en las normatividad, existen ya las instituciones, el procedimiento y los responsables para hacerlo, pero acá juega el desinterés ciudadano, la mediocridad de los partidos políticos y la argucia de los gobernantes.

      El sentido común nos indica para que sirve la inmunidad parlamentaria, pero también conocemos como ese principio es degradado por los que son protegidos. También nosotros tenemos todo el derecho de cuestionar al mandatario o a su gabinete, pero por medio de quienes elegimos como representantes al congreso, ahora que tengamos el concepto que es la cuna del transfuguismo y una de las instituciones con peor prestigio es distinto, real pero diferente.

      Es lamentable como el país camina desde sus inicios republicanos, la “criollada” se considera virtud, no obstante hemos avanzado, porque día a día se refuerza la idea de institucionalidad y algunos grupos serios de la sociedad civil intentan revertir el proceso de decadencia; gran responsabilidad no esta en quienes ahora son llamados “ignorantes” , por decir menos, porque ellos son negados de lo que si tenemos una gran mayoría de citadinos: ACCESO A LA INFORMACION, el conocimiento nos hace responsables a todos nosotros.

      Actualmente hay mayor cantidad de jóvenes universitarios que hace unos años, pero no es un secreto la forma como han opinado de política, para empezar sintámonos mal si en las ultimas campañas, los publicistas estudiosos del electorado ha determinado que con reggeton, muñecos y payasadas obtienen electores (de no ser así hubiesen optado por los debates).

      Para finalizar, la confianza gravita más en la toma de decisiones y hay investigaciones sobre ello. Concluyes tu comentario mencionando algunos estamentos autónomos, pero ahora yo pregunto: ¿son realmente independientes? y ¿Quiénes lo conforman, todos son producto de sus meritos o existe el peso político?. Lo sabremos en estos días, cuando sepamos que el TC realmente no esta involucrado en el caso Fujimori.

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