ENTREVISTA A LA DRA. BEATRIZ BOZA

Publicado: 24 abril, 2011 en ENTREVISTAS
Directora fundadora de Ciudadanos al Día, directora independiente de empresas en los sectores agrícola e industrial. La Dra. Boza ha sido Presidenta de los Directorios del Indecopi (1995 – 2000) y de PromPerú (1996 – 2000), Ex – Directora del BCR y Jefa del Gabinete de Asesores del Ministro de Economía y Finanzas (2001), Abogada por la Pontificia Universidad Católica del Perú y miembro honorario de la Revista de Derecho THEMIS, es además Master en Leyes por la Universidad de Yale (USA) y graduada del PAD de la Universidad de Piura, siendo admitida al ejercicio profesional tanto en el Perú como en Nueva York (USA)., presidenta del Comité de Asuntos Interamericanos del Colegio de Abogados de la Ciudad de Nueva York (1993-1996)

La presente entrevista fue realizada el 4 de febrero de 2010 por Jean Carlo Gonzalo Cuba Yaranga, en las instalaciones de Ciudadanos Al Día (CAD) de Lima.
Durante la segunda quincena de noviembre se desarrollo el seminario sobre Ética y Responsabilidad del Abogado, ¿Porque los temas de responsabilidad social, ética del Abogado empiezan a cobrar importancia en estos últimos años, qué es lo que ha permitido que conceptos como “ética” y “responsabilidad” comiencen a formar parte de la conversación de un Abogado?
Esto tiene que ver con la misión del Abogado y de la Abogada, ejercer la profesión de la Abogacía es para que podamos solventar nuestros ingresos y de nuestra familia? , ósea ¿el fin es ganarse la vida? ¿El fin es servir a un cliente? o más allá de poder tener un sustento económico del cual vivir, ojala cada vez más dignamente como Abogado, sirviendo a tu cliente, más allá la misión del Abogado y de la Abogacía no tiene un fin trascendente, se agota la Abogacía en el Abogado o en el cliente, o ¿tiene algo que ver con la sociedad? ¿Tiene algo que ver con el País? Esta reflexión esta en el centro de la propuesta de la responsabilidad profesional del Abogado, y la pregunta que ustedes hacen es que tiene que ver o porque se da; un grupo de personas comenzamos desde la Academia a dar una reflexión hoy más que nunca a comienzos de este siglo, relevante en el mundo pero sobre todo en el Perú, por tres razones:
Porque el Perú es uno de los países de la región donde tenemos menos nivel de credibilidad, respaldo y legitimidad en el Estado Constitucional de Derecho, en todos los indicadores internacionales estamos lejísimos de Chile, de Brasil, de Colombia, lejos incluso de Ecuador y Bolivia; sí queremos salir adelante el derecho, la Ley y la justicia son las bases de una sociedad civilizada donde se pueda vivir en paz, donde puedas crear riqueza, donde pueda haber equidad; sin Ley, derecho ni justicia en el mundo moderno no creemos que es posible, en El Perú esto es un imperativo.
– La segunda razón es porque el mercado global no puede funcionar sin predictibilidad en las reglas de juego, sin solución de conflictos, que sean armoniosos, eficientes y oportunos, es decir, sin derecho sin justicia y si las regiones, las provincias, el Perú nos estamos integrando al mundo requerimos fortalecerlo, para salir adelante económicamente, requerimos fortalecer nuestra cultura jurídica.
– Y la tercera razón es una razón moral ¿cuál es la responsabilidad moral de cada uno de nosotros como abogados y abogadas? ¿Servirnos del derecho para fines propios? ¿Servirnos de los clientes para ganar nuestro “alguito”? O donde esta quién somos, en qué creemos y qué vamos a hacer con nuestra vida a través del derecho, detrás de la propuesta de repensar los estándares del ejercicio profesional, hay todo un grupo de estudiantes, de revistas, de asociaciones como ustedes, de abogados en ejercicio, de gerentes jurídicos, creo que puede haber una diferencia, creo que estamos haciendo una diferencia, es lo que cada uno está diciendo, creo que quiero hacer una diferencia, creo que puedo individualmente, desde la clase que estoy tomando, desde la asociación a la que pertenezco, desde la revista en la que publico, desde la práctica que estoy haciendo, desde la práctica profesional o el ejercicio dentro de una empresa, dentro del Estado o de manera independiente, creo que puedo ser un ejemplo y hacer una diferencia, eso es lo que está detrás de esto, la convicción de un grupo de abogados y abogadas de imaginarnos una profesión en la cual podemos sentirnos orgullosos, dignos y que tenemos la capacidad de contribuir a generar un Perú más justo, más solidario, más pacífico y más próspero para todos.
Entonces con el imperante que usted indica de las tres categorías nosotros estamos en los índices en Latinoamérica. ¿Estamos ante un país caótico?
Es que estamos en los índices más bajos, por ejemplo “Satisfacción con la democracia en Latinoamérica” según los indicadores del Banco Mundial sobre Gobernabilidad estamos dentro de los índices más bajos de lo que es respeto de la legalidad, respeto del estado constitucional de derecho, respeto y valoración de los jueces, justicia, Policía de las instituciones, estamos dentro de los más bajos.
Pero ¿ha sido necesario ver ese rostro de la corrupción para reaccionar de esta forma o hubiese sido mejor ser desconfiados y prevenir?
No es un tema solo de corrupción, es un tema más grande, uno puede decir no soy corrupto, no soy corrupta y eso no significa que este respaldando al Estado constitucional de Derecho, eso no significa que estés reforzando el rol de la justicia, eso no significa que estés haciendo tuya las reglas, si es que entendemos de que en el Perú corrupción como un tema económico, pero si todos los días nos seguimos pasando la luz roja, si todos los días al manejar es la ley de la selva, la ley de la combi, la ley del más poderoso, yo diría no soy corrupto pero hemos interiorizado lo que son las reglas del respeto al otro, de la convivencia a través de determinados procesos y valores que implican que para la convivencia pacífica requerimos ciertas limitaciones o esto va a ser la ley de la selva donde cada uno maneja como quiere, esto es una primera idea.
La propuesta no es sólo decir no a la corrupción, a la cual tenemos que decirle no de manera tajante, cierto, pero es más, es asumir la cultura de la legalidad, es asumir la cultura de la justicia, es asumir la cultura del respeto a otro ser humano y de la capacidad de un profesional independiente, llamado abogado, de servir a la sociedad.

Aunque existe en el inconsciente colectivo la imagen negativa del abogado e incluso la autoimagen, ¿cómo podríamos hacer para revalorar la profesión y revertir estas ideas?
Son dos temas, la percepción que tiene la sociedad del abogado y la auto percepción que tenemos los abogados de nuestra profesión; la percepción que tiene la sociedad hoy día en el Perú de los abogados dista mucho de ser garante de la legalidad, custodios de la justicia; el abogado es más visto como palabra bonita para beneficio propio, es como estrujar al cliente para sacar tu botín, el abogado es visto como el leguleyo que necesitas para golpear al otro independientemente de que tengas el derecho y un montón de ejemplos más; esa es la imagen que la sociedad tiene de nosotros. APOYO, OPINION y MERCADO todos los años mide la confianza en las profesiones y los bomberos tienen el 96% seguido de un medico, maestro y después el abogado, estamos en los penúltimos solo superando al de los congresistas y jueces, quienes mayoritariamente también son abogados.
Entonces la percepción que hay de la profesión es claramente el saca vueltero, el que busca el beneficio propio, y la auto percepción del abogado, yo que llevo ya va a ser una década enseñando este curso en la Universidad Católica de Lima, la percepción que hay es “adáptate al sistema y sácate tu ventajita cuanto antes” porque si no vas a estar fuera, y si la corrupción es rampante, mejor aprende como la haces rápido y como te vuelves en esta arma que un cliente puede tirar el gatillo en cualquier momento y tu allí sales cual pitbull.
Es una profesión en la que tú puedes lucrar y lucrar bien. Distinguimos, la imagen que hay de nosotros y la auto percepción del éxito económico que te da la profesión si es que te conviertes en ese pitbull.

¿Qué podríamos hacer y cuál es el lapso?
Yo no sé qué es lo que los demás puedan hacer, no creo que pueda tener la bolita de cristal ni la capacidad ni mucho menos el poder para poder decir que es lo que van a decir los demás, creo que solo podemos cada uno de nosotros, incluir en las decisiones que cada uno de nosotros tomamos y en cómo nos percibimos, en “quien queremos ser” y que vamos a hacer de la profesión que hemos asumido, esa decisión es individual, creo que cada uno de los abogados somos responsables de ello frente a nosotros y frente a la sociedad.
Mi propuesta ha sido desde el mundo académico comenzar a reflexionar sobre estos temas y plantearnos la pregunta y a los jóvenes plantearles la pregunta ¿Quién eres? Y ¿qué vas a hacer de tu vida a través del derecho? ¿Eres ese corrupto que vive solo y que no trasciende? ¿Crees que la profesión es solo un medio para ganar dinero a costa de lo que sea, incluso de tu alma? ¿Quieres eso para tu familia? Y que tu familia te vea así o quieres algo diferente.
Es a través de preguntas que podemos encontrar respuesta, como nos encontramos ahora haciéndonos, es decir, hay personas que nos planteamos la pregunta y pensamos que la respuesta puede ser distinta, de eso es de lo que se trata ¿cuánto va a tomar? Puede que sea toda una vida, pero por lo menos para los que nos hicimos la pregunta seriamente la vida ya cambio.

Durante el seminario se presento la propuesta de las “Normas de Conducta”, un trabajo de varias entidades ¿Es posible estandarizar la ética del abogado? O es una positivización del “deber ser”.
Respetar a otro ser humano, decir la verdad, no mentir, esforzarse, trabajar, ser leal con tu cliente, dedicarte a vencer retos, tratar de defender la legalidad, luchar por la justicia, ¿es eso ajeno a todos los peruanos y peruanas de todos los rincones del país? O son esos valores que podríamos llamarlos intrínsecos a la naturaleza humana que debemos mantener de acuerdo a la concepción religiosa que cada uno tenga, yo profeso una fe que parto de la premisa que todos somos hechos y concebidos a imagen y semejanza del señor y que todo ser humano que por el sólo hecho de ser seres humanos tenemos la capacidad de no sólo respetar sino de querer al otro, la cercanía a la verdad y el don de poder ser fidedignos por la verdad, la voluntad para esforzarnos cada vez mas, trabajar y servir al otro y si es nuestro cliente debernos a él y serle leal y de luchar por la justicia, esos son valores que todos los podemos tener, porque lo que hace esta propuesta de “normas de conducta”, no estamos hablando aquí de grandes principios teológicos, morales sino simples normas de conducta que dicen, por ejemplo:“EL ABOGADO DEBE EXAMINAR CON SERIEDAD Y SUMO CUIDADO LOS ASUNTOS QUE SE LE PROPONEN, ANTES DE ACEPTARLOS” y se dice hemos consensado con todo el grupo de gente a lado estudiantes, profesores, decanos, abogados en ejercicio, socios de los principales estudios de abogados, y decimos estas normas de conducta son posibles, esta es la quinta remisión integral que hemos tenido, este es un proceso que hemos iniciado hace varios años y ya estamos sumamente cuajados y en el caso de Arequipa, de un lado la Universidad Católica de Santa María y por el otro la Universidad Nacional de San Agustín, sus decanos, desde el momento que se les planteo dijeron “eso es como nosotros enseñamos y queremos enseñar, actualiza, pone en boga la misión de cómo queremos formar nosotros a los abogados en Arequipa” y con ellos somos nueve facultades de derecho que estamos diciendo cuales son los nuevos estándares para el ejercicio profesional, guardar la reserva de los secretos del cliente, no tener conflictos de interés, cuidar los bienes del cliente, pedirle la autorización del cliente antes de hacer algo que de repente el cliente no quiere que hagamos por el o por ella, respetar al juez; son temas bien básico en los cuales claramente podemos generar consensos, en los cuales el desafío que tenemos es decir, esto es quien somos y como ejercemos el derecho, así nos concebimos como abogados, no de una entelequia tengamos en cuello y corbata estemos ejerciendo la abogacía, de repente en la docencia o en el periodismo, o en todo caso cuando digamos somos abogados y nos imaginamos que esto es normas de conducta son las que esperamos en cada uno de nosotros respete, como cuando uno va a alguna clase, a una celebración religiosa, a un matrimonio, a un duelo, tiene la delicadeza de apagar el celular y si uno está en el cine y le comienza a sonar el celular a otro, uno espera que la persona no conteste porque le va a estar molestando, eso ¿es bueno o es malo? Es una convención social, apagar el celular cuando estamos en un recinto cerrado o una determinada actividad, y si así como uno dice y si otro está haciendo algo distinto nos molesta a todos. Y si alguna vez queremos crear mayores valores como el compromiso por el desarrollo de Arequipa, o como por ejemplo el compromiso con un determinado nivel de género específico o con los discapacitados. Cada estudio de abogados, cada organización de estudiantes, cada universidad podrá darles el matiz de las normas de conducta a los abogados y el esfuerzo que se ha hecho incluso y acá ha habido mucho aporte en particular de Eduardo Schmidt un sacerdote jesuita que enseña los temas de ética y negocios en la Universidad del Pacífico en las fructíferas conversaciones con él y de las versiones anteriores al código de ética decía “en mi experiencia de treinta años el código de ética no funciona en América Latina ni en el Perú, las normas de conductas plasmémoslas en cosas concretas y eso no es solo un cambio de titulo sino es por decirlo así de la moral y de la ética bajarlos a estándares de responsabilidad profesional”, así como hacer que el taxista no atropelle a la gente, que pare cuando uno voy a bajar, que respete las señales de tránsito y que no contamine el ambiente, decimos que son normas básicas de responsabilidad del taxista o de la combi, esas son normas básicas del abogado.

¿Es necesario enseñarle ética a un estudiante de derecho y quién es el indicado?, ello porque muchas veces se suele colocar a un docente a fin de completar horas o de relleno y solventar un syllabus.

Se dice que la ética se aprende en casa, se dice además que para que enseñarlo en la universidad, si ya tuvo un alumno la formación de sus padres en casa, luego ha tenido 9, 11 o 13 años en el colegio dependiendo del sistema en que haya estado, luego a tenido estudios generales, ya esto no es tarea de la facultad podríamos decir, pero todo lo que aprendió antes son valores humanos y cuando uno asume la abogacía a diferencia de decidirse por ser médico o ingeniero, hay valores propios del ejercicio profesional, por ejemplo dos hermanos, terrenos contiguos, un médico puede atender a los dos si están heridos, se debe a cada uno y no tiene problema, un ingeniero puede construirle la casa a los dos, si los hermanos están peleados el abogado sólo puede servir a uno de ellos, por más que los dos sean sus amigos, ¿Por qué el médico, el ingeniero, el arquitecto lo pueden hacer y el abogado no? Porque en la abogacía hay el conflicto de interés, detrás de ello hay un valor que se llama la lealtad del cliente donde el abogado cuando asume un cliente no puede estar con el otro lado, la noción de justicia que también es un valor, uno diría inherente a todo ser humano, el médico, el ingeniero, el arquitecto, el educador podrán ser justos, para el abogado la lealtad tiene una connotación distinta, si alguien imaginemos mi reloj o esta prenda que tengo y que tiene mi nombre porque alguien me lo habría regalado y viene alguien ahora y agresivamente me lo roba y ustedes salen a la esquina y hay alguien que lo está llevando y ustedes dicen no será el reloj de la doctora y preguntan y les digo ese era mi reloj devuélvanmelo, si estuviéramos en un auditorio todos dirían:”le tiene que devolver el reloj porque es de la doctora”, pero nosotros los abogados que decimos “si ese tercero adquirió de buena fe, adquiere el bien por mas que no lo haya robado”, si adquirió de buena fe y le hicieron la tradición de este bien mueble no registrable, ese tercero adquiere de buena fe y los abogados decimos seguridad jurídica, adquisición de buena fe, que es un resultado injusto, pero está por encima el principio de que la posesión es del titular o algo parecido una sentencia que ha quedado cosa juzgada y ha llegado hasta su última instancia y sabemos que el fondo del asunto es que estuvo corrupto, no se actuó bien la prueba, pero se aprobó en todas las instancias y no hay manera de probar fraude de cosa juzgada, la sociedad y los actores dirán eso es un resultado injusto y los abogados dirán seguridad jurídica, podría dar ejemplo de todos los valores, el valor de la amistad tiene consecuencias distintas que para un médico y un arquitecto, puede generar un conflicto de interés, el valor de la justicia, el valor de la veracidad, estos valores al concretarse en el ejercicio profesional tienen consecuencias distintas, es responsabilidad de una facultad de derecho socializar esa concreción de los valores en una profesión específica, en este caso en la profesión de la abogacía, eso no te lo enseñan en casa, eso no te lo enseñan en la escuela, eso es propio de la facultad de derecho en la que has estudiado y que te tiene que enseñar cuáles son esos valores, y por ejemplo si alguien está estudiando dos carreras digamos periodismo o economía y derecho, el periodismo va a tener la manera en que se concretiza la verdad el deber de información, la comunicación tiene determinados valores y para el abogado otros, y uno tendrá que decidirse en su formación, en su ejercicio profesional si quiere ejercer la abogacía, hay determinados valores que guían ese accionar, eso se aprende única y exclusivamente en la facultad de derecho y se aprende con normas de conducta y se aprende a través de conocimientos, casos, aprendizajes, pero también destrezas de identificar los dilemas de esta forma de actuación planteada, es imperiosos que revisemos la currícula de cómo enseñamos, yo no diría tanto deontología, sino la deontología aplicada que lo llamemos “deontología y responsabilidad profesional” o “ética y responsabilidad profesional” como la llamamos en la Pontifica Universidad Católica, Ética y responsabilidad profesional tenemos que revisar los contenidos, el objetivo y tenemos que ser conscientes de que no es un curso de relleno y no basta de que quien lo dicta sea una persona digna y honorable, requerimos conocer las normas de conducta, requerimos profundizar en cómo enseñar para que los alumnos identifiquen los dilemas que están detrás de su accionar.

Nos dice que las personas se forman en casa, la primera etapa es básica para que los conceptos morales se formen, sin embargo sin ser fatalista, las actuales generaciones de abogados que ya han pasado ese estadio de aprendizaje podrían acatar conscientemente las normas de conducta o simplemente va a ser una forma de aparentar ser una persona íntegra.

¿Estas normas de conducta se podrán adaptar a un graduado con una percepción ya definida?

Lo que está detrás es una visión del ser humano, tenemos una visión fatalista, predeterminada, e incluso podríamos llamarla materialista del ser humano, entonces la respuesta va a ser no, ya al árbol torcido no se le puede enderezar, alguien que ya es viejo, ya cuajado, que ya probo el facilismo de lucrar a costa del cliente, de lucrar a costa del sistema, con una visión determinista del ser humano, esa persona desde esa visión vamos a cambiar nada, con toda transparencia yo les planteo que parto de una premisa distinta, parto de la premisa que todo ser humano independientemente del lugar de origen, color, raza, nivel socioeconómico, genero, preferencia, ideología, cualquier persona en todo momento de nuestra vida tenemos un don divino que no es nuestro, que por solo nacer lo tenemos, que se llama la libertad, la libertad de conciencia, la libertad de elección, la libertad de decidir sobre todo lo que nosotros hacemos, partiendo de esa perspectiva hasta el más corrupto de los corruptos puede decidir hoy comenzar a hacer la diferencia, hasta el más santo de los santos puede decir hoy voy a hacer una diferencia, todos en todo momento tenemos la capacidad de decidir, la pregunta es si somos conscientes de ello y si queremos ejercer esa capacidad de decidir, si nos importa quién somos, si nos importa en que creemos, si nos importa que hacemos de nuestra vida a diario, si nos vemos como algo más que nosotros mismos y si nos vemos con la capacidad de cambiarnos en todo, parto de la premisa que esa capacidad es diaria, está vigente y que cualquiera puede tomar esa decisión, desde esa perspectiva solo tengo un horizonte esperando.
Nos hablaba usted al principio que en los sondeos de opinión sobre confianza, son principalmente los abogados quienes finalizan esas listas, es usual escuchar que es responsabilidad de los medios de comunicación mellar esta imagen diariamente
Pero podemos echarle la culpa a todo el mundo, echémosle la culpa a esa prensa amarilla que se la agarra con los abogados y que tiene programas de radio y no sé que, echemos la culpa a los policías, a las autoridades que no hacen nada y por el exceso de burocracia, y porque no les echamos la culpa a los clientes quienes son los que nos exigen que hagamos cualquier cosa y porque no le echamos la culpa a la familia peruana que ha colapsado y a la violencia familiar que existe y también a los taxistas que son abusivos manejando, echémosle la culpa a los demás, y nosotros (abogados y abogadas) quedamos como las víctimas porque en el fondo, pero muy en el fondo somos buenos.
Creo que ese es un cheque bien barato y bien fácil al irse con ese argumento, quien piense eso ¿qué imagen tiene de sí mismo? ¿Cuánto se valora a sí mismo o a sí misma? se concibe como una persona capaz, libre de hacer una diferencia o sólo como un NN que va con la corriente que se ahoga día a día.
Leyendo un poco las propuestas ¿Cuál es la frontera entre el acceso a la información en el caso del secreto profesional y la cultura del secretismo, va a existir siempre un límite, por ejemplo si sé que mi cliente está obrando mal, pero también tengo este deber que es el ” secreto profesional “, ¿qué debería hacer, qué criterio debo adoptar para continuar: cortar la relación con el cliente o simplemente considerarme por no enterado?
Estas normas de conducta reflejan que cosa es lo que se espero como mínimo un abogado haga o deje de hacer y en cada una de estas normas o con los ejemplos dados en antes respecto al concepto de justicia, respecto al concepto de verdad, pueden ser distintos de los legos en derecho, pero para el abogado se le van a presentar dilemas, se le va a presentar dilema frente al cliente, frente al propio tipo de trabajo, se le va a presentar dilema respecto a la propia esencia del abogado y su familia, se le van a presentar dilemas frente a la autoridad, se le van a presentar dilemas frente a la responsabilidad social del abogado no solo uno sino cientos, como por ejemplo tengo que contestar el teléfono porque es de mi casa y mi hija estaba mal de salud, entonces que hago en la reunión ¿contesto? tengo dilemas como los preveo, como me adecuo por ejemplo un mensaje, como me adelanto para eso, como me entreno, que medidas puedo ir tomando y partimos de la premisa que no somos perfectos, sino somos seres perfectibles y que como consecuencia voy a cometer errores, que hago cuando cometí un error, lo corrijo, lo guardo debajo de la meza, lo escondo, asumo mi responsabilidad trato de mitigar, en realidad lo que hay acá es una propuesta no de que seamos alitas y seamos angelitos y todos perfectos, sino cuales son las normas de convivencia básica cuando uno se llama abogado y que es lo que se esperaría asumiendo que vamos a tener unas situaciones difíciles de dilemas e incluso hasta termino errando, pero como enfrento, con la frente en alto, enorgullecida, alegre de trabajar como abogada haciendo frente a esos dilemas y hay otros más delicados, como cuando te enteras que el cliente va a cometer un acto indebido, que responsabilidad tienes, cuando tienes dos clientes que no tenían nada en común y ahora han terminado peleándose ¿los puedes atender o no? El dilema está aclarado mediante una norma, que dice que tienes que dejar a los dos clientes, no puedes acoger al que más te paga y cuando te enteras de algo que sea que el cliente sabe a ciencia cierta que va a cometer un acto grave que daña la integridad física de una persona, en ese caso y sólo en ese caso en que seas consciente de la eminencia de la consecuencia de la voluntad, podrás compartir dicha información pero no por los medios de comunicación, sino a la autoridad o a quien tenga derecho a saberlo para evitar ese perjuicio grave a una persona, que si no podría estar muerta o podría ser gravemente herida, es un tema de balanceo como todo en la vida.
¿Cómo implementar el proyecto PROBONO?
El proyecto Probono que estamos liderando como Ciudadanos Al Día (CAD) es una plataforma tecnológica en la que ya están participando los veinte principales estudios de Lima, veintitrés ONGs y entidades no gubernamentales a través de las cuales los abogados podemos canalizar parte de nuestra responsabilidad social, que es franquear acceso a la justicia a las personas de escasos recursos o en situación de vulnerabilidad, entonces todos estos ejes van a poder plantear determinados casos para que abogados destinando horas gratuitas como se las destinarían a los clientes pro lucro, se los van a proporcionar a los clientes de este sistema Probono, esto está en curso, vamos a estar lanzándolo y para mayo debe estar siendo totalmente instalado y abogados ojala de Arequipa puedan sumarse a esta iniciativa y también las demás organizaciones se puedan aunar para canalizar este aspecto que es uno de las tantas normas de conducta de responsabilidad del profesional de derecho.
Algún mensaje final Doctora Boza para los estudiantes de Derecho de la Universidad Católica de Santa María.
Creo que cada estudiante debe de pensar porque estudio esta carrera ¿Por qué decidiste estudiar derecho? ¿Qué te imaginaste?
Lleva un diario profesional en el que escribas eso ¿Por qué? ¿Qué te motivo? Y luego pongas otra pagina ¿Quién eres? Haz un ensayo sobre quién eres tú, único, única e irrepetible en el mundo
En tercer lugar ¿en qué crees tú?, y finalmente ¿Qué vas a hacer de tu vida a través del derecho?, porque el derecho debe ser un medio para tu realización personal, es decir, para que puedas ser feliz haciendo feliz a los que más quieres, plantéense estas preguntas quien esté leyendo la entrevista, porque es eso lo que la profesión va a ser para ti.
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