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El tiempo ha perdido inexorablemente cual fue la expedición que avistó primero las Malvinas, los ingleses sostienen que fue el capitán británico Jhon Davis en 1592, desertor del corsario Thomas Cavenndish y  Richard Hawkins afirma que fue en 1594, por su parte los holandeses sostienen que fue el capitán Sebald Van Weert su “descubridor”, existiendo  incluso algunos mapas donde se denomina a dichas islas como Sebald.

 Es hasta 1690, cuando el capitán inglés John Strong navegó por el estrecho que divide las Malvinas y en honor a Lucius Cary, segundo vizconde de Falkland, lo llamo estrecho de Falkland. En 1764, llegan colonizadores franceses de Saint Malo (de allí su nombre derivado de “malouines”), estableciéndose en una de las islas del archipiélago, La Soledad y al año siguiente los británicos ocuparon la isla Gran Malvina.

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Seis años después España compraría a los franceses su parte y en 1774 expulsa a los británicos, amparándose en el Tratado de Tordesillas, siendo las islas Malvinas posesión absoluta del Reino de España hasta 1816 cuando Argentina se independiza y en 1820 reclama esa región como parte de su territorio.

PRINCIPIO “UTI POSSIDETIS IURE”

Para la designación de límites, al independizarse los Estados Americanos de España y Portugal, se aplicó el principio de derecho internacional de “UTI POSSIDETIS IURE” (“como poseías, poseerás”), es decir,  conservar el territorio total poseído durante el coloniaje, anterior a las guerra de independencia.

Por lo tanto si sus territorios fueron determinados hasta antes de 1810 según la división político-administrativa hecha por la corona  Española en sus colonias y la posesión de las islas Malvinas se oficializo en 1774;  además por entonces el Reino Unido desistió y abandono las islas, es lógico que por el principio anteriormente señalado, este archipiélago formaba parte de la naciente República de Argentina , pero en 1833 Gran Bretaña retoma a la fuerza el control de la isla  y desaloja a los primeros pobladores argentinos e impide su retorno.

Principio Uti Possidetis Iure es considerado inválido en el derecho internacional por parte de los británicos, en todo caso ellos son partidarios del Principio De Libre Determinación, obviamente considerando que la población desde el siglo XIX es de origen británico y de acuerdo a la ley “British Nationality” de 1983 son ciudadanos británicos de pleno derecho.

Por lo tanto existe un concurso de principios, aunque respecto al de “libre determinación”, su utilización seria el inicio espiral de atentar contra la unidad nacional y respecto al de Uti Possidetis, no rompe con la soberanía, sino que se afianza en los tiempos.

NOVUS ORDO SECLORUM

Publicado: 28 agosto, 2012 en DERECHO
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Introducción

El Orden Internacional en esta última etapa experimenta una serie de rápidos cambios, distintos a los progresivos que se dieron a partir del Congreso de Viena en 1815; los mismos conceptos han ido mutando y nuevos actores cobran prevalencia. Algunos autores determinan tres ordenes instituidos que preceden al actual, estos se iniciarían con el Concierto de Europa con casi una centuria de vigencia desde 1815 y se distinguió por ser un orden multipolar, el siguiente instaurado por el Tratado de Versalles que puso fin a la Primera Guerra Mundial y duró hasta el advenimiento de la Segunda (1918-1939) y en esta etapa se mostraba un proceso de transición por la aparición de representantes poderosos entre ellos Estados Unidos y finalmente al concluir la segunda conflagración mundial e inicio de la Guerra Fría determinado por un orden bipolar concluido con la caída del régimen soviético.

A partir de 1991, se ha intentado etiquetar al actual Orden Internacional, para algunos académicos es un claro esquema unipolar y otros distinguen simplemente como una etapa transicional de la Post-guerra fría. Cabria resaltar que las circunstancias en las cuales se ha desarrollado el presente orden son diversas al pasado, por ejemplo una gran guerra no lo ha impuesto.

En el presente ensayo pretendo desarrollar algunas ideas necesarias para dar una aproximación sobre el actual del Orden Internacional, los aportes académicos desarrollados y hacia cual de los sistemas se dirige.

 

1. El Orden Internacional – Aportes teóricos

Previamente a bosquejar cualquier hipótesis, debemos enmarcarnos en un concepto de Orden Internacional, considerándolo como el sistema de reglas y expectativas acordadas entre estados como una configuración temporal del sistema internacional y como indica Alcalde Cardoza[1] también esta “referido a sus diversas transformaciones del sistema, a la existencia de un arreglo colectivo para ciertos fines y a la presencia de un mínimo de estabilidad y seguridad en el sistema”.

Stanley Hoffmann[2], citando a Hedley Bull, señala que al hablar de orden internacional debemos de distinguirlo de orden mundial, porque mientras el segundo esta referido a permitir que las necesidades básicas de la humanidad fueran satisfechas (supervivencia y provisión mínima), el orden internacional solo trata de necesidades esenciales de los estados (preservación de existencia y seguridad).

Por su parte Barbé Izuel[3], señala que no se puede hablar de Orden Internacional, si no se analiza  tres dimensiones básicas:

  1. Teórica – conceptual, con las múltiples teorías que aparecen desde el origen de las relaciones internacionales y sus escuelas existentes (realismo, liberalismo, constructivismo, etc.)
  2. Analítica, respecto a que hablar de Orden Internacional, pese a las ideas de globalización, contiene diametrales diferencias que afectan ámbitos económicos, políticos y de seguridad.

En esta dimensión al tomar el punto de sociedad de estados, nos lleva a cuestionarnos si todos los estados tienen iguales características, Barbé destaca en su texto los tres tipos de estados, un primer estado moderno o Westfeliano convencional que destaca su soberanía y la presencia de fronteras definidas, un estado pre moderno o casi-estado, como los llamados de tercer mundo, de baja soberanía y propietario de bienes públicos,  y finalmente el estado post moderno, que va más allá del modelo westfeliano, porque es de democracia avanzada , poder difuso, economía desarrollada e incluso acepta la injerencia de entes internacionales en sus decisiones internas. Pero no se encasilla en esos tres modelos ideales, cuando se trata de delinear un Orden Internacional, porque también se presentan los estados fracasados o failing state.

La política del hegemon para mantenerse en la cima actual, ha utilizado el argumento de los estados canalla o rogué state, etiquetándolos como refugio de terroristas y por ello la necesidad de intervenirlos o provocar guerras preventivas, junto a sus aliados de la Unión Europea.

  1. Política, con el carácter post moderno de los estados europeos y la política exterior neo imperial de Bush y que el presidente Obama, poco o nada ha hecho para cambiarla, puesto que son políticas de estado, podríamos anotar que son estos países influyen un sistema unipolar.

Destacamos los componentes básicos señalados por Alcalde Cardoza[4], para que se implante un Orden Internacional:

  • Voluntad y poder de una o mas potencias
  • Los Fines específicos que se buscará y las ideologías que lo legitimen
  • Una organización internacional que materialice el orden
  • Jerarquía de estados
  • Forma de equilibrio de poder

El Orden internacional deberá también basarse en la limitación de la violencia, el respeto a los acuerdos y respeto a la soberanía entre estados[5].

2. El Orden Internacional de nuestros días

Bastante se ha escrito acerca del punto de quiebre que colapso de la Unión Soviética, poniendo fin al orden bipolar y la posterior preminencia de los Estados Unidos.

Chan Sánchez[6], por su parte reconoce un actual orden unipolar unilateral que depende de la política exterior del hegemon, Estados Unidos, de los actos que realice y consecuentemente se afiance su poder o se debilite y se retorne a la bipolaridad (con la necesidad de aparición o resurgimiento de una potencia) o multilateralidad.

La globalización será otro rasgo peculiar de nuestro Orden Internacional, indicado por Alcalde Cardoza[7], además de la ideología legitimadora que contiene, como universalización del capitalismo en la cual  precisamente Estados Unidos esta asociado a entidades económicas mundiales de gran o absoluta influencia. Pero también esta globalización tiene dos efectos negativos, por una parte la nueva economía global de la guerra, mencionado por Mary Kaldor[8],  en la que también se juega el rol de factores de identidad, políticos, etc.; y las crisis financieras que ya comenzaban a mostrar su real fuerza de desestabilizar el sistema y en los últimos veinte años se dieron casi de forma continua (crisis mexicana 1994-1995, asiática 1997, rusa 1998, brasileña 1998-1999, turca 2000-2001, argentina 2001-2002, estadounidense 2008).

El hegemon también se ha desestabilizado con la crisis financiera de 2008, anunciada ya desde los años setenta, aunque a la par la otra economía mas poderosa que es la  Unión Europea cada día va teniendo funestas consecuencias en gran parte de la zona euro, la única economía en constante crecimiento seria la asiática (se calcula que la economía china superará a los estados unidos en 2035) y en menor medida la latinoamericana. Lo anterior constataría lo escrito por Roberto Mesa[9] acerca de la vulnerabilidad del hegemon por la limitación de sus posibles problemas económicos y que por lo tanto no puede darse un poder universal en solitario, sino que las circunstancias lo obligan a compartirlo con los demás.

A lo anterior se puede sumar que en el panorama mundial cobran fuerza nuevos actores como los organismos no gubernamentales, los grupos ilegales o mafias, las transnacionales, que obligadamente han modificado el espectro de las relaciones internacionales y que influencian al Orden Internacional.

Como señala Chan Sánchez[10], Estados Unidos es un país aislacionista, intervencionista con objetivos comerciales y políticos, de política exterior pragmática y posiblemente con el argumento de la presencia de estados fracasados y los estados fallidos, como potencia debe intervenir a modo del proyecto imperial que tiene por consigna, porque al tratar el tema de imperialismo , al respecto Hoffmann[11], en la misma línea que Cohen, indica que no debemos confundirlo con explotación y dominación económica, porque el imperialismo como fenómeno político los abarca per se y adicionalmente detenta el control político.

3. Posible nuevo Orden Internacional

El actual orden encabezado por Estados Unidos está en proceso de desgaste, no de desaparición inmediata, consecuencia de varios elementos, como no haber acatado las recomendaciones de la ONU, las resoluciones del Consejo de Seguridad, la no suscripción de los tratados que obligan a los demás y que muchas veces son las reglas del juego que el mismo impone.

Al ser Estados Unidos la vigente potencia, con políticas de estado de corte imperialista (con una inversión en gasto militar mas del 45% del total del mundo), no ha sabido convertir ese poder en influencia, es más la imagen internacional post gobierno de George Bush lo a convertido en un país beligerante, desestabilizador  e invasor. Sus intervenciones sin sustento legal en países de Medio Oriente, donde existen gran parte de reservas de fuentes energéticas, aun contando con los medios humanos y tecnológicos se contabilizan como fracasos notorios.

Autores como Robert O. Keohane[12], son claros al decir que se ha exagerado el rol de la estabilidad hegemónica, porque su dominancia puede contribuir al orden en el mundo político, pero no es suficiente.

Estados Unidos dentro del sistema unipolar, ha entrado en una crisis de confianza tanto con sus aliados de la comunidad atlántica, como con el resto del mundo. Es claro que la unión europea, pese a su crisis, lo que busca es un sistema multipolar porque tienen mayor apego a la institucionalización que Estados Unidos. Pero la tendencia en varios países es asociarse, formar bloques con diversos objetivos (económicos, de defensa, etc.), porque por ahora intentar desestabilizar en todos los frentes  a la potencia que es estados unidos, es una tarea difícil si se comete de forma individual.

 

Conclusiones

El panorama ha variado notablemente de forma acelerada, hasta hace solo cinco años se consideraban catastrofistas a los académicos que auguraban los cambios que vivimos. La unipolaridad actual representada por los Estados Unidos paulatinamente se ha vuelto endeble pese a los esfuerzos de sedimentarse como un imperio, que en otros tiempos tal vez hubiesen resultado, pero debido a sus acciones en la agenda internacional sus relaciones se han erosionado, incluso con sus aliados habituales de la comunidad transatlántica que se encuentran en una crisis de confianza.

En este escenario que pareciera confabulado para concluir con el breve periodo del sistema unipolar y retornar a una transición hacia la multipolaridad, tendrá larga data por los constantes cambios sociales.

Entre los factores que debilitan al sistema unipolar y fortalecen el siguiente, podríamos mencionar la actual crisis económica mundial, iniciada en 2008 en Estados Unidos y continuada con peores repercusiones en Europa, que a la vez a llevado a la protesta masiva etiquetando como responsable a los gobiernos de turno y al modelo con el que se guían.

La política exterior de Estados Unidos es otro hecho que ha desgastado la imagen del actual hegemón, el afán imperialista exacerbado  por George W. Bush y continuado por la administración Obama en la toma de decisiones que han atentado con lo dispuesto por las Naciones Unidas y el derecho internacional, así como la presencia de su ejercito en países de Medio Oriente con claro propósito de controlar recursos energéticos basándose en pretextos de “guerra preventiva” o “destruir refugios de terroristas” ha volcado a una población a verlos como ejércitos invasores y violadores de derechos humanos, esta pretensión también se ha extendido a otros países donde han construido bases militares, incluido en América Latina, donde además se ha reactivado la Cuarta Flota.

Podríamos anotar también otro factor que desestabiliza el actual Orden Internacional, como el crecimiento de nuevas potencias económicas no solo de occidente (como son China o el conjunto de BRICS), que conlleva a fortalecimiento de ejércitos y nuevas alianzas, provocando una nueva repartición del poder mundial. En la misma línea y no tanto por ser fuertes economías, tendríamos a algunos países latinoamericanos que expresamente son contrarios al modelo estadounidense y todo lo relacionado, mostrándose retadores a lo prescrito durante décadas en organizaciones internacionales (ONU, OEA) y consecuentemente creando nuevas instituciones como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) o la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), cuyo objetivo es conformar el bloque sudamericano. El modelo de estados unidos al continuar en debate va perdiendo progresivamente su campo influencia.

El futuro se avizora con la creación de nuevos bloques, como es la actual golpeada Unión Europea, pero aun así dentro de cada bloque existe un país que tiene mayor poderío político, económico y militar, tal vez seamos testigos del afianzamiento de una nueva bipolaridad o tripolaridad, pero esta vez de bloques.


[1] ALCALDE CARDOZA, Javier. Apuntes sobre la transformación del Orden Internacional. En Revista Internacional de la Academia Diplomática. Octubre/Diciembre.Lima,2005

[2] HOFFMANN, Stanley. Jano y Minerva – ensayos sobre la guerra y la Paz. Buenos Aires, Grupo Editor Latinoamericano, 1991 (p.95)

[3] BARBÉ IZUEL, Esther. Orden Internacional: ¿Uno o varios? – Neo imperialismo, caos y postmodernidad. Barcelona, 2004. En http://www.mexicodiplomatico.org/lecturas/Orden%20Internacional.pdf (Consultado el 3 de junio de 2012)

[4] ALCALDE CARDOZA, Javier. Op.cit

[5] BULL, Hedley. The anarchical society. A estudy of order in world politics. Londres, Mac Millan, 1977.

[6] CHAN SANCHEZ, Julio José. El sistema internacional en el siglo XXI: ¿Hacia un nuevo orden? En Iu.s et Praxis, Lima, N° 35, enero – diciembre 2004, (pp 243 – 256).

[7] ALCALDE CARDOZA, Javier. Op. Cit.

[8] KALDOR, Mary. New and old wars. En International politics: enduring concepts and contemporany issues, editado por Robert J. Art y Robert Jervis, 10° edición. Boston, Longman, 2011, (pp 231 – 237).

[9] MESA, Roberto. La Nueva sociedad Internacional. Madrid, Editorial del centro de Estudios Constitucionales, 1992, (pp 257 – 260).

[10] CHAN SANCHEZ, Julio José. El sistema internacional en el siglo XXI: ¿Hacia un nuevo orden? En Iu.s et Praxis, Lima, N° 35, enero – diciembre 2004, (pp 243 – 256).

[11] HOFFMANN, Stanley. Op. Cit. (p.105 – 107)

[12] KEOHANE, Robert.  Hegemony in the world political economy. En International politics: enduring concepts and contemporany issues, editado por Robert J. Art y Robert Jervis, 10° edición. Boston , Longman, 2011, (pp 264 – 265).

1.    Origen de las Relaciones Internacionales

Quien mejor describe este punto es el profesor Stanley Hoffmann[1], señalando  que ya en la antigüedad podemos hallar ideas para desarrollar las Relaciones Internacionales, a partir los textos del historiador y militar Tucídides hasta Maquiavelo y los demás intelectuales que seguirían por Europa durante la edad Media y Moderna, pese a sus múltiples progresos intelectuales, las Relaciones Internacionales no lograron el espacio como disciplina autónoma, pero ¿qué pudo impedir este hecho, si contaban con todos los medios necesarios?, Hoffmann acepta la respuesta dada en el siglo XIX por Tocqueville, quien determino un elemento característico de la Europa que se modernizaba: la democracia, es decir, mientras el ciudadano europeo iniciaba una lucha por obtención de derechos y conseguir un poder democrático que le permitiera participar en la política interna, la política internacional se convirtió en coto vedado de la realeza y la aristocracia, monopolizando el tema y adecuándolo a sus intereses.

Del otro lado del atlántico, lo que hoy seria el territorio de Estados Unidos, comienza a ser colonizado en el siglo XVII y es hasta 1776 que logra su independencia y de alguna forma se mantiene libre de influencias en su política exterior e incluso no consideraban las conclusiones de especialistas, posiblemente por el espíritu independentista reinante y su objetivo de crear una nueva gran nación, evitando los errores de los que sus antepasados huyeron. A fines del siglo XIX y la presencia del movimiento mundial pacifista, impulsa a Estados Unidos a un mayor estudio de las Relaciones Internacionales, ergo su presencia.

El crecimiento territorial y económico será una constante en la historia de los Estados Unidos; haciendo un salto histórico llegamos al siglo XX y las dos guerras que se generarían siendo la puerta para que ingrese y se posicione los Estados Unidos como abanderado de las Relaciones Internacionales y este proceso se inicia en la segunda década.

Al concluir la Primera Guerra Mundial  (1914 – 1918) con efectos destructivos y victorias pírricas, los países europeos se fijaron que el constante uso de la fuerza no traía beneficios, ni seguridad;  por lo que añaden en el  Tratado de Versalles (1919) la creación de un organismo internacional para establecer bases para reorganizar de las Relaciones Internacionales con una perspectiva pacifista, la Sociedad de Naciones. Un rol protagónico lo tendría el Presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson en la redacción del Pacto de la Sociedad de Naciones. La década de 1920 es el inicio preminencia de Estados Unidos, caracterizada por una política de pragmatismo.

Hoffmann marca tres hechos que permiten el ascenso del país del norte:

a)    Predisposiciones intelectuales, que va de la mano de la política de aceptación de inmigrantes y entre ellos varios académicos europeos renombrados, que ya venían desarrollando desde cierta perspectiva temas de política, derecho, historia, etc. Llegan a un nuevo país que requiere de ese plus intelectual para sustentar su política externa futura y a cambio les da el ambiente y libertad para crear una disciplina universal. Hans Morgenthau será el principal actor inmigrante que ampliara la teoría de las Relaciones Internacionales, quien a modo de insignia tiene  su teoría del realismo, que influiría en la política exterior del país receptor; para Morgenthau el Estado es considerado como el máximo nivel de análisis y principal actor del sistema internacional. Para completar la idea de la utilidad que tuvieron las Relaciones Internacionales en el gobierno de Estados Unidos, Palomares[2] haciendo retrospectiva, nos muestra que estas son esferas autónomas de acción, necesitaban ser comprendidas, pero para ello se debía crear un modelo teórico especifico en el campo de la política internacional, obra realizada por intelectuales propios e inmigrantes que convergieron en esa época.

b)   Las circunstancias políticas, como ya se mencionó, Estados Unidos durante las guerras que sumieron en tragedia a Europa, ya era la potencia económica mundial, pero a decir de Noam Chomsky, tenía un rol secundario en los asuntos internacionales, siendo el principal Gran Bretaña e incluso Francia. Pero a partir de la Segunda Guerra Mundial, la administración Roosevelt se encargó que esta terminaría con Estados Unidos como el hegemón; aparte de la política interna que ya desde sus inicios a manera de nación claramente buscaba afianzarse (las llamadas doctrinas o el destino manifiesto de fines del siglo XIX).

c)    Las oportunidades institucionales, que provoco la evolución en las universidades y el auge de las ciencias políticas, consecuentemente el desarrollo de las Relaciones Internacionales como ciencia especializada, independizándola de las facultades de derecho o la historia diplomática. Mindreau Montero[3] también menciona la participación de varios académicos estadounidenses ligados directa o indirectamente con puestos ejecutivos en las oficinas de relaciones exteriores, como fue Kennan o Kissinger (famoso por el informe “National Security Study Memo 200” y sus análisis sobre la situación demográfica mundial y soluciones para la estabilidad de los intereses de Estados Unidos, sobre recursos naturales que enviaban materia prima a las industrias de su país) .Estados Unidos a partir de la década de 1930 tendrá el papel primordial en el tema desde sus universidades.

2.    Influencia de Estados Unidos en las Relaciones Internacionales

Concluida la Primera Guerra Mundial y la situación critica en la que se sumió Europa a la par de la desaparición de imperios (Alemán, Austro-Hungaro, Ruso e Imperio Otomano), Estados Unidos va acrecentando su poder y convierten a la ciencia de Relaciones Internacionales como materia exclusiva, este monopolio científico deja de lado las investigaciones precedentes en la mayoría de casos de estudiosos de Europa Continental de distinto idioma al ingles. Las Relaciones Internacionales versión estadounidense se liga a su política exterior.

La etapa anterior a la Segunda Guerra Mundial, aproximadamente de veinte años, con el anunciado fracaso de la Sociedad de Naciones de plan idealista y la exacerbación de nacionalismos del viejo continente, lentifican el desarrollo de la ciencia en Europa.

Desatada la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos opta por una política inicial de no intervención bélica, no obstante las relaciones con ambos bandos continuaron, en especial en temas económicos o abastecimiento de insumos para fabricación armamento, por lo menos hasta el año de 1942, cuando recién se emitió una ley  que prohibía cualquier trato comercial con el enemigo.

Finalizada la guerra, nuevamente con varias potencias en ruinas, ya no solo de Europa, sino también de Asia (bombardeos estadounidenses de Hiroshima y Nagasaki de agosto de 1945), Estados Unidos tenía la supremacía indiscutible en el área y adopta el papel central con numerosas responsabilidades internacionales. Su único contrapeso se dará desde la Unión Soviética y sus países satélites, entrando a una etapa de bipolaridad, guerra fría y armamentismo disuasivo entre ambas potencias; pese a ello el control de las Relaciones Internacionales seguían siendo pautados por la agenda de la Secretaria de Estado de los Estados Unidos.

El enfoque científico de las universidades americanas que producían textos de Relaciones Internacionales en la década de 1950, ya no es tomado como simple aprendizaje teórico, sino vital para cumplir el rol ambicioso que pretendían. Cambia así la política aislacionista, por la de potencia influyente, en todos los aspectos civiles y militares. Tendrán como política de estado colaborar con el mundo académico y haya un avance mas acelerado en hacerse de la ciencia de las Relaciones Internacionales, buscando comprenderlas y predecirlas desde la posición de Estados Unidos.

La secuencia de hechos producidos en la década de 1960, que causa desilusión no solo en el mundo académico sino también en la sociedad de la forma como se utilizo ese pragmatismo y cientificidad de las Relaciones Internacionales por parte del gobierno de Estados Unidos para con temas como en la guerra de Vietnam, el caso Watergate, el origen y destino de los financiamientos a los think tanks, obligaron a cambiar de rumbo y retomar los valores universales. Nuevamente la realidad será mas fuerte que lo anhelado, debido a nuevas confrontaciones expresas de la guerra fría  o ya menciona Del Arenal[4] refiriéndose a Estados Unidos: “el realismo, con un nuevo ropaje teórico -metodológico que lleva a los especialistas de hablar de neorrealismo, volverá a transformarse en el punto de referencia central de las Relaciones Internacionales de ese país.”

Si bien la década de 1970, es una etapa de maduración del mundo bipolar,  que en su momento fue confundido con decadencia, Kenneth Watlz[5]  apunta que fue la época de détente, que se caracterizo por la declinación competitiva hegemónica, porque el mundo de Naciones – Estado  necesitaba  un regulador de asuntos políticos, militares y económicos y es el mismo Watlz quien respondía que ese rol de manejo era Estados Unidos, como continuación de su manejo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

3.    Algunos hechos resaltantes que confirman el control

Considero que la continuidad del idioma ingles como idioma estándar y masificado en las Relaciones Internacionales (lingua franca), es uno de los aspectos que demuestran esta hegemonía. No existe órgano referido a las relaciones exteriores de algún estado que no obligue el uso de este idioma. Las Naciones Unidas inicialmente lo tuvieron de idioma oficial junto con el francés. Y precisamente es el francés, el idioma que ha producido un respetable porcentaje de literatura sobre el tema desde siglos anteriores, pero por más esfuerzos que haga el gobierno francés de ingresar su idioma a diversas latitudes del orbe por medio de instituciones, el idioma ingles como uno de los productos con mayor éxito de la globalización, reafirma su categoría de oficial.

Este rol que tiene el idioma, limita a quienes lo desconocen y se excluye la mayoría de la bibliografía clásica y moderna sobre Relaciones Internacionales, salvo posteriores traducciones que muchas veces va ha depender de la calidad y conocimientos del traductor. Tal vez,  como señala en su texto Del Arenal[6], si bien los más activos en producir teoría han sido los estadounidenses, los demás autores, en especial europeos, han tratado cuestiones básicas y de forma mas sofisticada; no obstante son los menos.

Mencionamos también la presencia de la corriente realista en el modo de obrar de los Estados Unidos y la producción teórica antes señalada, Palomares ya nos advertía la “fascinación que existe entre los norteamericanos por poder controlar los acontecimientos, dirigir los procesos de cambio y buscar soluciones técnicas para superar las cuestiones políticas y económicas también encuentra fácil conexión con la forma realista de ver el mundo”.

Una investigación realizada por Alker y Biersteker[7]  de 1989, sobre el contenido de la producción intelectual del tema concluyó que existe una desigualdad de paradigmas e impera la corriente realista y son variados y difícilmente ideas contrarias en otros trabajos podrán competir en igualdad de condiciones. Ahora si esta investigación se realizo ad portas que Estados Unidos se convierta en el hegemon con la caída de la Unión Soviética, es deducible que la cantidad de producción científica y bibliográfica incrementada, y  no concluirá hasta que se cambie de modelo. Modelo que fue exportado por medio de intercambio académico, mediático, por misiones diplomáticas, militares, etc. a todos los continentes.

Pero en esta segunda década del siglo XXI, somos testigos de como la disciplina de las Relaciones Internacionales continúan en poder del país del Norte ,con una presencia de sus representantes en diversos campos dispuestos a salvaguardar los intereses que siempre tuvo como proyecto de país. El año 2001 seria un punto de quiebre en la historia de los Estados Unidos con el ataque del 11 de septiembre y la declaratoria del nuevo enemigo “mundial”: el terrorismo, representado por la organización terrorista Al Qaeda y simplificada a la población musulmana. El inicio de la guerra preventiva a Irak por supuestas armas de destrucción masiva que nunca se hallaron; las declaraciones de 2007, hasta hoy cumplidas del General del Ejército de Estados Unidos, Wesley Clark, sobre las decisiones del Departamento de Defensa de invadir 7 países en 5 años ( Irak, Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán) O la reactivación de la Cuarta Flota en América Latina.  Gastón Ain[8], en el texto ¿Quién diseña las reglas del juego en el mundo?, concluye que esa actuación del gobierno de estados unidos ha contribuido a debilitar el ordenamiento jurídico que tanto trabajo cuesta construir. Estos son algunos hechos históricos y presentes que permiten que Estados Unidos continúe controlando la disciplina de las Relaciones Internacionales.

Conclusiones

Es innegable el rol primordial que tuvo los Estados Unidos en el proceso histórico de creación de la disciplina a las Relaciones Internacionales como ciencia, debido a varias circunstancias que lo favorecieron. La política de este país se ha caracterizado por el pragmatismo para conseguir sus objetivos, por ejemplo no intervenir en conflictos mundiales, al menos no públicamente, porque recientes desarchivamientos clasificados, concluyen que Estados Unidos participaba por medio de sus empresas para ambos bandos, pero supo crear un gran aparato mediático, que le sirvió de difusión de sus intereses. Por otra parte la participación del gobierno en la educación y en el incentivo de investigación y creación de teorías que sustentes sus futuras acciones en política exterior, genero un crecimiento en la producción de sus universidades y la gran mayoría de autores de temas de Relaciones Internacionales  están de acuerdo que este auge estadounidense se da concluida la Segunda Guerra Mundial y se continuará tal política de estado en los diversos gobiernos, algunos con afanes claramente imperialistas y otros en menor intensidad, sin que eso signifique dejar el monopolio de las Relaciones Internacionales. Como ya hemos anotado en el tercer sub titulo, el idioma ha sido uno de los temas medulares en esta exclusividad,  porque la mayor cantidad de investigaciones y teorías referentes se encuentran en ingles de primera mano y en un mundo actualizado donde la obtención de información puede marcar la pauta, podemos concluir que los estados unidos controlara por mucho tiempo la disciplina de las Relaciones Internacionales.


[1] HOFFMANN, Stanley. Jano y Minerva – ensayos sobre la guerra y la Paz. Buenos Aires, Grupo Editor Latinoamericano, 1991 (p.17 – 35)

[2] PALOMARES LERMA, Gustavo, Hegemonía y cambio en la teoría de las relaciones internacionales. En Revista CIDOB d’afers internacionals, Núm.: 22, 13 de enero de 1991. (pp. 19 – 51).

[3] MINDREAU MONTERO, Manuel. Introducción a la teoría de las relaciones internacionales. Lima , Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico, 2004. (pp. 41 – 45).

[4] DEL ARENAL, Celestino. Introducción a  las relaciones internacionales. Madrid : Tecnos, 2007.  (pp. 66 – 70).

[5] WATLZ, Kenneth.Teoría de la Política Internacional. Buenos Aires. Grupo Editor Latinoamericano, 1988.  (pp. 294- 295).

[6] DEL ARENAL, Celestino. Op. Cit .

[7] ALKER, H. y  BIERSTEKER, T. “The Dialectics of World Order: Notes for a Future Archeologist of International Savoir Fairer” en International Studies Quarterly. Vol, 28. N°. 2, 1989. (pp. 121-142.)

[8] AIN BILBAO, Gastón. ¿Quién diseña las reglas del juego en el mundo? En Revista de Analisis Juridico “Urbe et Ius” Buenos Aires, (pp.1 – 14). http://www.urbeetius.org/newsletters/03/g_ain.pdf (consultado el 1 de junio de 2012)

En todas las culturas, la etapa de la niñez es un hito importante para la formación del futuro ciudadano; por ello van marcando de acuerdo a sus concepciones dicha época con eventos que van desde ritualizaciones hasta formatos de crianza.

La educación del niño ha sido una constante para varios estudiosos; como una extensión de la idea anterior y adentrándonos a las ultimas centurias,  ya a fines del siglo XIX la educadora Kate Douglas Wiggin  publica “Children’s Rights”, cuando la mayoría de  niños eran considerados fuerza laboral de bajo costo y su educación un privilegio de ciertas élites. Al iniciarse el siglo XX el tema va cobrando fuerza en áreas pedagógicas, psicológicas y legales.

http://www.fao.org/docrep/004/y3549s/Y3549S11.htm

Estas ideas se verán sistematizadas por la fundadora de  Save the Children y aprobada por la extinta Sociedad de Naciones el 26 de diciembre de 1924, que sería posteriormente el norte de los Derechos del Niño incluidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y de forma específica en la Declaración de los Derechos del Niño de 1959 aprobada por la  Asamblea General de las Naciones Unidas y que dentro de sus 10 principios enmarca el tema educativo como un derecho elemental de los niños y que el estado debe brindar de forma gratuita en lo referente a la educación básica, erradicando cualquier tipo de discriminación u acto que atente contra el menor.

Nuestro continente, caracterizado por ser pluricultural y multiétnico, es un ejemplo del lento avance educativo en áreas rurales, siendo los grandes obstáculos la discriminación, los prejuicios o la negación de una población de distinta cosmovisión. Los habitantes originarios de América del Sur se han visto relegados ante sus propios gobiernos que toman decisiones que los afectara  directamente sin siquiera haber hecho estudios de impacto o consulta previa, al pretender cumplir con sus políticas de masificación de la enseñanza a menores de edad como una carrera para alcanzar, por ejemplo, lo acordado en el año 2000 por los países miembros de las Naciones Unidas con los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015 y para este caso particular en lo referente a educación infantil, en el objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal, que busca que niños y niñas por igual tengan la capacidad de concluir toda la enseñanza primaria. De inicio es un objetivo loable y de gran trascendencia por su repercusión en un mundo futuro; pero la buena intención al no ser planificada puede tener funestos resultados en la niñez no perteneciente a la cultura de corte occidental, de conceptos y estructura gramatical disímil.

Considerando la etapa de la niñez la época de mayor aprendizaje del ser humano, donde diariamente el menor está asimilando y conceptualizando su ambiente y de acuerdo a algunas investigaciones, el niño inicia la escolaridad con aproximadamente 8,000 palabras comprendidas dependiendo de la estimulación, podríamos decir por ejemplo que  un niño que se desarrolla en un ambiente quechua hablante, aimara, machiguenga o de otro contexto diferente al hispanohablante, incrementará su vocabulario de acuerdo al medio donde crece que le costara mínimo los cinco primeros años de su vida y cuando intenta insertarse al modelo educativo mono cultural, sus ideas pierden validez provocando confusión y resquebrajamiento de la identidad; ilustrando la idea, hasta hace unos años en Perú era común la distribución oficial en todo el territorio de material para el aprendizaje de lecto – escritura, sin considerar las realidades o el idioma, textos guía repartidos en comunidades quechua hablantes con constructos en castellano e imágenes desconocidas para dichas zonas (por ejemplo “yo-yo” o “elefante”)  y la situación se empeoraba si el profesor intentaba implantar de forma rigurosa la pronunciación, la escritura o memorización de las palabras exigiéndole dejar de lado su cultura original.

Ha existido casos en los cuales se ha etiquetado cruelmente con algún tipo problema de aprendizaje a menores quechua hablantes por no haber respondido de acuerdo a las evaluaciones masivas con palabras en castellano e ideas propias de la cultura occidental, que no eran más que una forma descarada de discriminación que hacia el estado con sus propios ciudadanos y con el agravante de afectar a niños en formación. Por años se ha ido convirtiendo en un círculo vicioso que condena a determinadas culturas o etnias y cuyas generaciones para evitar el sufrimiento de la población infantil en varias ocasiones ha optado por dejar de lado su cultura original y adecuarse a la predominante.

Los sistemas educativos habitualmente se imponen desde arriba y su impacto tendrá que ver con el tipo de gobierno de turno, en caso de considerar entre sus políticas de estado la inclusión, es probable hablemos de educación intercultural que todavía está en proceso de hacerse real gracias a varios profesionales comprometidos, pero al estar en etapa muchas veces de piloto, tenemos un hecho indiscutible: no se abastece; como es el del maestro especializado en educación intercultural, que por lo general su trabajo se limitara a los años pre escolares y de primaria, pues el sistema educativo secundario y más aún el superior casi íntegramente en nuestro continente están dictados en idioma castellano o ingles si no es ambos, llevando el caso no solo como un problema por cuestión de idioma sino cultural. La actual globalización que en una arista positiva nos permite conectarnos con el mundo también nos obliga con ciertos parámetros para estar a la par de los avances.

Al ser la educación infantil un derecho reconocido por instancias internacionales,  refrendadas por los estados firmantes y en la mayoría de casos latinoamericanos estos tratados internacionales tienen rango constitucional, debiera implementarse programas con mayor actividad de profesionales conocedores de la realidad de cada lugar  y con la participación de las autoridades y la sociedad civil organizada de la región.

Afortunadamente en los últimos años se intenta no transgredir este derecho a la niñez no perteneciente a la cultura preponderante de un estado, los gobiernos mayormente ya no hacen caso omiso a sus compatriotas y giran el rostro para reconocer no un problema, sino sus propios orígenes como nación y de la participación de una rica cultura y como herederos aquellos niños que comienzan a integrase a la sociedad y que realmente representan el futuro que hoy estamos generando.

Las dictaduras del cono sur

La tortura como política de estado se promovió tanto en el cono sur (Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay) y repercutió igualmente en la región andina (Perú, Bolivia y Ecuador) con menor intensidad en la mayoría de casos. Su aparición destaca  durante la segunda mitad del siglo XX en plena “Guerra Fría” con la implantación de dictaduras militares en América del Sur y toma más fuerza en la década del sesenta con la presencia de la Escuela de las Américas y las Conferencias de los ejércitos americanos, donde agentes del gobierno de los Estados Unidos de Norte América instruían a sus pares latinoamericanos en “métodos preventivos” de mantener la paz social por sobre todo, fundamentados en las ideas de Truman.

Al instaurase la doctrina de la “Seguridad Nacional”, que se concretó en Chile en el año de 1975 entre países del cono sur y el gobierno de Estados Unidos, acordaron la denominada Operación Cóndor, cuyas influencias estaban claramente relacionadas con la Operación Gladio de Italia, marcadamente anticomunista y reconocida por su estrategia de la tensión y la participación de oficiales franceses combatientes de la guerra por la independencia de Argelia en 1957 que enseñaron métodos de tortura, como consta en el documento del archivo de Quai D´Orsay , la dictaduras presentes generaron terrorismo de estado.

La Operación Cóndor tenía la finalidad de eliminar al opositor por agentes del estado protegidos por sus gobiernos, permitiéndose que dentro y fuera de sus fronteras se suscitase secuestros, torturas, repatriaciones, desapariciones y asesinatos de victimas tanto nacionales  como extranjeros (españoles, franceses, etc.). Casos sonados por ejemplo fueron  el asesinato del ex general chileno Carlos Pratts en Buenos Aires por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) en 1974, así como de varios refugiados chilenos y uruguayos que fueron entregados a sus persecutores, torturados y desaparecidos. Resalta asimismo el atentado por coche bomba en Washington del ex canciller Orlando Letelier y el frustrado crimen en Roma del opositor al régimen de Pinochet, Leighton o la tortura y asesinato en Buenos Aires de dos diplomáticos cubanos.

Todos estos actos fueron respaldados por las dictaduras imperantes de entonces que aparecieron con el pretexto de transformar o salvar sus estados frente a la crisis, gobiernos de facto caracterizados por ser de corte militar, violadoras de los derechos humanos, de extrema derecha y apoyados por  Central Intelligence Agency (CIA).

De doce países que conforman América del sur,  ocho tuvieron gobiernos dictatoriales de carácter  represor, que podríamos resumir su situación de la siguiente manera:

ü  Argentina; ya desde 1966 sería regido por gobiernos dictatoriales denominados “Revolución Argentina” cuyo curso concluye en 1973, con el retorno del peronismo. A la muerte de Perón en 1974 durante su tercer periodo, asume su vicepresidenta y esposa María Estela Martínez que tuvo un gobierno en medio de la crisis y con los inicios de las actividades de la Alianza Argentina Anticomunista (triple A); el gobierno fue derrocado en 1976 por el llamado “Proceso de Reorganización Nacional”.

Desde 1976 hasta 1983 que retorno de la democracia, Argentina y Uruguay presentaron el mayor número de represión clandestina, sea por escuadrones de la muerte o centros de detención (como el caso del local de automotores Orletti, lugar de torturas y asesinato en Buenos Aires) comandados por la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE).

ü  Chile; inmediatamente del golpe de estado a Salvador Allende y comienzo de la dictadura de Pinochet en 1973, el país sureño fue el centro de coordinación de la denominada Operación Cóndor. De acuerdo a la Comisión de Verdad y Reconciliación en su informe Rettig, los actos violatorios a los derechos humanos en campos de concentración y tortura no solo afectaron a ciudadanos chilenos sino también extranjeros, estuvo a cargo de la policía secreta perteneciente a la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).

ü  Paraguay; con Stroessner gobernando desde 1954 y reelecto varias veces mediante cuestionadas elecciones hasta 1989, según el documento hallado en la década del noventa, los “Archivos del Terror”, fue política de estado coordinar con los demás países participes de la Operación Cóndor, perseguir , secuestrar, torturar, asesinar o desaparecer opositores de los regímenes, mayormente personas con tendencia izquierdista. Se calcula 50,000 asesinatos, 30,000 desaparecidos y tomados prisioneros aproximadamente 400,000.

ü  Uruguay; la etapa dictatorial se inicia con el civil Bordaberry en 1972 que promovió el autogolpe y luego continuaría una línea de dictadores civiles con uno solo militar que concluye el período en 1985.

Se caracterizó por sus escuadrones de la muerte y la mayor cantidad de presos políticos, todos ellos torturados y en varias oportunidades desaparecidos o asesinados.

Respecto a la región andina, Bolivia durante esos años sufría una extrema inestabilidad política, con constantes golpes de estado desde 1964 y es con Hugo Banzer (1971-1978) la fase en el país altiplánico se adecuó más al modelo del cono sur, proveyendo información de los puntos insurgentes en la región a los miembros de la Operación Cóndor.

En Ecuador, del mismo modo con dictaduras desde 1963 hasta 1979, con una breve interrupción de tres años en 1966 por restablecimiento de la democracia, también se amoldaron a la tortura y desaparición de opositores como forma de infundir terror.

Sin pertenecer a ninguno de los grupos, Brasil del mismo modo contribuyó a la implantación de ese tipo de políticas, ya que desde 1964 con el golpe de Castelo Blanco hasta 1985 que gobernó su partido ARENA, se reprimió a grupos guerrilleros. La tortura y asesinato por parte de los escuadrones de la muerte estaban escudados por el estado.

Museo Guayasamin Los Torturados

El caso peruano: aproximaciones históricas generales

Si bien Perú desde sus inicios republicanos destacó por sus gobiernos caudillistas y militares;  dentro del contexto de la segunda mitad del siglo XX  con el ultimo militarismo iniciado el 3 de octubre de 1968 fecha del golpe de estado que defenestró a Belaunde, se distinguió de los otros países por ser el gobernante Velasco Alvarado de tendencia izquierdista y políticas de reformas y revoluciones en sectores específicos con contenido nacionalista.

Perú no fue participante constante de la Operación Cóndor, pero si proporcionaba información a los agentes argentinos, como lo hizo por ejemplo con la ubicación de los montoneros exiliados en Lima que terminaron secuestrados, torturados y finalmente desaparecidos por agentes argentinos. La insurgencia se comienza a percibir con más fuerza durante esos años con el formato de guerrillas.

Con el retorno de la democracia en 1980, a la par se inicia las incursiones terroristas y el gobierno de turno no le dió la importancia debida y menos se proporcionó de la logística suficiente para frenarlas. El lustro de 1985 – 1990 con la llegada de Alan García la política antiterrorista conlleva a excesos por parte de las Fuerzas Armadas sin que sean sancionadas.

La lamentable presencia de la tortura dentro de nuestras fronteras se da en una situación de conflicto armado interno provocado por las organizaciones terroristas (Sendero Luminoso – SL y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru – MRTA) y la consecuentemente intervención de las Fuerzas Armadas; este espacio en nuestra historia tendría el lapso de 1980 – 2000, tiempo en el cual el estado peruano optó por una política de violación sistemática de los Derechos Humanos durante el conflicto.

Principalmente la tortura formaba parte de las habituales técnicas de interrogatorio a la vez como un medio de castigo e intimidación al presunto terrorista o sospechoso de colaborar con la subversión; dentro de este contexto de guerra interna, era una práctica sistemática esencial realizada por los agentes estatales,  como parte de otras violaciones de los Derechos Humanos agrupadas en las ejecuciones extrajudiciales, las desapariciones forzadas o las vulneraciones del Derecho al Debido Proceso.

De acuerdo a la Comisión de la Verdad y Reconciliación en su Informe Final sobre el conflicto armado interno de Perú, dicha estrategia se puede dividir en tres etapas:

La etapa inicial se origina durante el segundo gobierno de Belaunde entre los años 1983 – 1984, quien delega a las Fuerzas Armadas el combate a los grupos terroristas, no se midiéndose la represión que fue indiscriminada especialmente en zonas alto andina. Durante estos años el informe indica acerca de la práctica normalizada de ejecuciones extrajudiciales, muchas veces previa desaparición y tortura de la víctima.

Una siguiente etapa se da durante la crisis del quinquenio aprista, la estrategia viró en su objetivo y  tuvo mayor preferencia por  la recopilación de información. Este período continuaría hasta 1992 con el gobierno de Fujimori, época caracteriza por los operativos encubiertos y eliminación selectiva de objetivos a sospechosos de terrorismo que dio como consecuencia un incremento de las desapariciones forzadas y de los casos de tortura como método de obtención de información que se realizaba preliminarmente.

La etapa final está marcada con la captura de Abimael Guzmán Reynoso, líder de la organización terrorista Sendero Luminoso, el 12 de Septiembre de 1992 y la recaptura del líder del MRTA Víctor Polay Campos (que huyó de prisión por un túnel durante el gobierno aprista). Durante este transcurso, ya con los militantes de ambos grupos terroristas desmoralizados, decrece los casos de ejecuciones arbitrarias y desapariciones forzadas, pero contrariamente hay un aumento en detenciones de sospechosos por terrorismo o colaboradores. El método de la tortura se endureció tanto como para obtener información o en algunas situaciones para que el sospechoso se auto inculpe. Es de destacar la presencia del grupo paramilitar Colina, cuyos integrantes cometieron una serie de crímenes.

Tratamiento jurídico – normativo

  • Normatividad nacional

Al ser el fin supremo de la sociedad y del Estado Peruano la persona humana y el respeto de su dignidad de acuerdo a nuestra carta magna, se considera que el delito de tortura estaría considerado en el contenido del  Artículo 2:

“Toda persona tiene derecho: 1) A la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física y a su libre desarrollo y bienestar. El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece”.

Y precisamente la tortura que transgrediría esos derechos, pero además haciendo combinación con la cuarta disposición final y transitoria del mismo documento:

“Las normas relativas a los derechos y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretan de conformidad con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y con los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificadas por el Perú.”

Expresamente se condenaría el delito de la Tortura, debido a que nuestro país ha suscrito varios tratados como la Convención Interamericana para prevenir la tortura de Colombia en1985, la  Declaración sobre la protección de todas las personas contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes  de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1975 o la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes Resolución de 1984 entre otros y  al ser una nación que adoptó el sistema monista, el derecho interno y el internacional están correlacionados.

La tortura como delito fue tipificado hace más de una década, casi en las postrimerías de la época de violencia de 1980 – 2000; desde 1980 hasta 1998 el Código Penal lo enmarcaba en el “Delito de lesiones”, pese a que en el contexto internacional la tortura ya era considerada un delito de Lesa Humanidad.

Con la Ley Nº 26926 del 21 de febrero de 1998 se incorporaba al Artículo 321 del Código Penal el siguiente texto:

El funcionario o servidor público o cualquier persona, con el consentimiento o aquiescencia de aquél, que inflinja a otro dolores o sufrimientos graves, sean físicos o mentales, o lo someta a condiciones o métodos que anulen su personalidad o disminuyan su capacidad física o mental, aunque no causen dolor físico o aflicción psíquica, con el fin de obtener de la víctima o de un tercero una confesión o información, o de castigarla por cualquier hecho, que haya cometido o se sospeche que ha cometido, o de intimidarla o de coaccionarla, será reprimido con pena privativa de la libertad no menor de cinco ni mayor de diez años.

Si la tortura causa la muerte del agraviado o le producen lesión grave y el agente pudo prever este resultado, la pena privativa de la libertad será respectivamente no menor de ocho ni mayor de veinte años, ni menor de seis ni mayor de doce años”.

Y con la misma fecha se incluye al Artículo 322 mediante la Ley Nº 26926:

“El médico o cualquier profesional sanitario que cooperara en la perpetración del delito señalado en el artículo anterior, será reprimido con la misma pena de los autores.”

 

Aunque como bien señala Víctor M. Álvarez Pérez[1]esta figura penal no contiene un elemento de “gravedad” que obstaculiza el trabajo de los jueces al carecer de criterios que determinen dicha gravedad.

La tortura en el derecho internacional de los derechos humanos

El derecho internacional a través de múltiples documentos reafirma el derecho de toda persona a no ser sometida a tortura o trato o pena cruel, inhumana o degradante y los estados están en la obligación de condenar dichos actos si se diese el caso.

La Tortura está condenada desde los orígenes de las Naciones Unidas, idea que fue plasmada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (artículo 5) el 10 de diciembre de 1948 en París, que indica cuales son los derechos humanos esenciales. De forma muy escueta expresa:

“Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.”[2]

Un año después con el Convenio de Ginebra, se proscribe  específicamente las mutilaciones, los tratos crueles, la tortura  o cualquier acto que mancille o degrade la dignidad personal.

El año de 1975 continuará con la creación de instrumentos de protección para las victimas, firmándose nuevamente en la Asamblea General de la ONU la Declaración sobre la protección de todas las personas contra la tortura  y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, donde conceptualiza y delimita a la tortura como:

“A los efectos de la presente Declaración, se entenderá por tortura todo acto por el cual un funcionario público, u otra persona a instigación suya, inflija intencionalmente a una persona penas o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin  de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido o se sospeche que ha cometido, o de intimidar a esa persona o a otras. No se considerarán tortura las penas o sufrimientos que sean consecuencia únicamente de la privación legítima de la libertad, o sean inherentes o incidentales a ésta, en la medida en que estén en consonancia con las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos”.[3] 

Sumándose el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que menciona la prohibición de experimentos médicos o científicos sin consentimiento contra personas y el respeto a la dignidad del arrestado.

De igual forma el Conjunto de Principios de la ONU para la Protección de Todas las Personas Sometidas a Cualquier Forma de Detención o Prisión y las Reglas Mínimas de la ONU para el Tratamiento de los Reclusos, anotan el ilícito.

En 1984 la Asamblea General de las Naciones Unidas, adoptaría la Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, documento básico para la defensa de derechos humanos. Recién entro en vigor tres años más tarde.

Años después y centrándose en la Organización de Estados Americanos, la Convención Americana Sobre Derechos Humanos  de 1969, señalaba de forma general en su Artículo 5 sobre el   Derecho a la Integridad Personal, inciso 2º:

Nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.  Toda persona privada de libertad será tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano.[4]

Pero debido a los eventos acaecidos desde la década del sesenta hasta principios del ochenta, obligó a suscribir tratados específicos  en la región  por medio  de la Organización de Estados Americanos en contra de la tortura,  como es  la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura[5], dicho instrumento tiene la finalidad de prevenir y sancionar temas de tortura y otras actividades similares. Es a la vez un documento que compromete a los firmantes a adoptar medios eficaces es de prevención y la capacidad de extraditar a los acusados por ese delito.

 


[1] Álvarez Pérez,  Víctor M. Dificultades en el tratamiento del delito de tortura en la jurisprudencia peruana, Artículo publicado en la Revista Jurídica “Ius” de la Asociación Ius et Veritas. PUCP. Edición Nº 39, diciembre de 2009. Pág. 298

[2] Declaración Universal de los Derechos Humanos, en: http://www.un.org/Docs/asp/ws.asp?m=A/RES/217%20%28III%29

[3] Declaración sobre la protección de todas las personas contra la tortura  y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, en: http://www.un.org/Docs/asp/ws.asp?m=A/RES/3452%20%28XXX%29

[4] Convención Americana sobre Derechos Humanos (Suscrita en San José de Costa Rica el 22 de noviembre de 1969, en la  Conferencia Especializada Interamericana sobre Derechos Humanos) en: http://www.cidh.oas.org/Basicos/Spanish/Basicos2.htm

[5] CONVENCIÓN INTERAMERICANA PARAPREVENIR Y SANCIONAR LA TORTURA(Adoptada en Cartagena de Indias, Colombia, el 9 de diciembre de 1985 en el decimoquinto período ordinario de sesiones de la Asamblea General) en: http://www.cidh.oas.org/basicos/basicos6.htm

La libre determinación, es un derecho inalienable en el cual determinado “pueblo” busca su propia forma de gobierno; toda la estructura y burocracia que necesitará para tener esa calidad.

Esta vez, el turno fue de la  República de Sudán del Sur, cuya transición ha tenido momentos  funestos como ya estamos acostumbrados en procesos independentistas (casos recientes como el de Timor Oriental, por ejemplo).

Al separarse de Sudán, el nuevo país de 10 estados federales abarca lo que otrora fue una parte del Sudán Anglo-Egipcio. Su superficie inicial es de 619.745 km² ,con la posibilidad de incrementar su territorio, dependiendo de la decisión vía referéndum de las regiones de Nilo Azul, los Montes Nuba y Abyei (actualmente en la jurisdicción de Sudán, pero que históricamente han estado ligados al actual Sudán del Sur).

Fuera de ello sus límites se han definido de la siguiente forma: por el norte con Sudán, al sur con  Kenia, Uganda  y la República Democrática del Congo, al oeste con la República Centroafricana y por el este con Etiopía. Es un nuevo país sin salida al mar.

Un poco de historia reciente:

Su historia a partir del siglo XX demuestra que Sudán fue una creación unida en teoría; ya desde cuando era Sudán Anglo-Egipcio, la parte norte mayoritariamente musulmana tenia costumbres árabes y el sur promovía el uso del idioma ingles. Los desacuerdos no tardaron entre Egipto y Reino Unido, el segundo país calculando la futura explosión de problemas por parte de los naturales de Sudán, planificó la asimilación de este al Protectorado Ingles de Uganda. Las circunstancias cambiaron el viraje y concluyó en la unificación de norte y sur pese a las protestas.

A inicios de la década del cincuenta tanto Egipto como Reino Unido aceptaron la creación de Sudán (norte y sur) con capital en la ciudad de Jartum ya que era imposible negar una independencia inminente. El nuevo país en poco tiempo comenzó a tener problemas internos, como las pugnas entre etnias sudanesas que se exacerbaron, estallando el conflicto en 1955 con la Primera Guerra Civil que concluye 22 años después con el protocolo de paz de Adís Abeba , donde se acordó crear un gobierno autónomo en Sudán del Sur.

Las razones de esta separación tiene varios factores, podríamos destacar las causas étnicas y religiosas, Sudán del sur tiene una mayoría étnica nilotica que también está asentada en Uganda, parte de Tanzania y Kenia y que generalmente son cristianos y animistas comparado con lo que vendría a ser hoy Sudán del norte de mayoría árabe y musulmán.

Los problemas eran una constante entre el país Sudán y el gobierno autónomo de Sudán del Sur, disuelto por un mal cálculo político del entonces  presidente Sudánés Yaffar al-Numeiry, quien tenía  el ideal de crear un estado musulmán y cuya decisión generó la Segunda Guerra Civil entre el ejército Sudanés y los denominados Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (sur) en 1983.

Fue hasta el 9 de enero de 2005 en Keniata de Naivasha, concluida de algún modo la Segunda  Guerra Civil, el gobierno Sudanés nuevamente otorgó a la región del sur la autonomía, al firmarse el acuerdo de paz que sellaba los trágicos sucesos de matanzas y violación a los derechos humanos. Sudán del Sur inicio los trabajos para crear su propia constitución a finales de ese mismo año. Con la autonomía y su constitución refrendada, el camino a la independencia se afianzó.

Para inicios de enero de este año se llevó a cabo el referéndum de independencia y al siguiente mes se publicó que casi el 100% de sus pobladores estaban de acuerdo de separarse definitivamente del gobierno Sudanés;  proclamándose su independencia el 9 de julio de 2011.El primer país en reconocer fue justamente Sudán, después vino el espaldarazo de la Unión Europea, Estados Unidos y demás países.

Que hereda el nuevo país:

La consecuencia de innumerables guerras civiles, concluyó en el atraso e irradió en otros problemas: desde pobreza, desnutrición y analfabetismo hasta los célebres desplazados.

Respecto al alto índice de pobreza, según algunos estudios se encuentra dentro de las mayores del mundo, el actual gobierno piensa reducir estos márgenes explotando su mayor reserva natural de petróleo (destacando el área de Bentiu), que se convertirá en su principal ingreso.

De acuerdo a su constitución, la aspiración del nuevo país es ser moderno, propugnando el estado laico e igualdad de creencias, adoptando como lengua oficial el idioma ingles (usado masivamente desde 1928) aunque reconociendo sus múltiples dialectos autóctonos como Dinka o Nuer .

Su sistema es el presidencialista, con Kiir Mayardit a la cabeza provisionalmente, cuenta además con Asamblea Legislativa unicameral y poder judicial independiente, centralizado en su capital Juba. El gobierno provisional temeroso a formar parte de la teoría del estado fallido, intenta ganarle al tiempo, como creando su propia moneda, libra sursudanesa,su bandera que es la del Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (ELPS) y la búsqueda de la inserción en organismos internacionales como ya lo logró al ser el país número 54 de la Unión Africana, pretende ser el 193º país adherido a la ONU, también desea ingresar a  la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth of Nations),actual organismo de 54 países que han tenido presencia británica en su historia o que sin ella buscan formar parte de un grupo de cooperación internacional y a la Liga Árabe.

Nacer como país y el génesis que representa será arduo para Sudán del Sur, no obstante la idea de “independencia” válidamente peso más en la aspiración de un pueblo.

Actualidad:

19 de agosto 2011: Las Naciones Unidas intervendrá con misiones de la Oficina de Coordinación para Asuntos Humanitarios (OCHA), el Programa Mundial de Alimentos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el fondo de protección infantil UNICEF frente a los hechos de violencia y violación de derecho humanos en la región de Kordofan del Sur, en Sudán cuyos  conflictos se agravaron al independizarse Sudán del sur y que tenia la mayoría de reservas de crudo cuando conformaban una unidad.

De otra parte, economistas de Sudán del sur se quejan del actuar de algunas autoridades Sudaneses, de acuerdo a estos especialistas existe  una supuesta “guerra económica” debido a que sus antiguos compatriotas crearon una nueva moneda, desestabilizando al flamante país, además de dar calidad de extranjero a los ciudadanos de Sudán del Sur.

Añadiéndose los problemas entre tribus que en la semana cobraron 38 vidas, mujeres y niños incluidos, en el subcondado de Bier, con la posibilidad de que la cifra aumente y se denuncien secuestros.

(Artículo publicado en el Dossier del Centro Argentino de Estudios Internacionales – Diciembre de 2011 / International Relations and security network:http://www.isn.ethz.ch/isn/Digital-Library/Publications/Detail/?id=145575&lng=en )

El próximo 23 de mayo se conmemorará cuarenta y dos años de la firma de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, fuente característica  del derecho internacional en lo referido a las relaciones entre estados.

La Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados de 1969 (en adelante la Convención), conceptualiza lo que es un tratado en la primera parte, indicando:

“…se entiende por tratado un acuerdo internacional celebrado por escrito entre estados y regido por el derecho internacional, ya conste en un instrumento único o en dos o más instrumentos conexos y cualquiera que sea su denominación particular”

Este acuerdo de voluntades tiene por finalidad crear, regular, modificar o extinguir relaciones jurídicas entre los dos o más sujetos de derecho internacional.

La definición anotada, muestra la categoría del tratado, pero a la vez determina en forma exclusiva quienes pueden acceder a su uso. Para ello,  cada estado enviste de poderes necesarios a su representante, quien determinará los puntos que aportará al tratado. En el  representante y su equipo de trabajo pesa una inmensa responsabilidad, siendo vital su capacidad de análisis, síntesis y conclusión de la información precedente para tomar la mejor decisión a favor de su representado.

Primer tratado de Paz

Al redactarse el documento[1], se considerará lo consentido por los representantes, excluyéndose de los limites del derecho nacional, ya que será el del derecho internacional general el prevalente.

El ámbito de aplicación temporo – espacial se determina por las disposiciones del tratado y surten efecto a partir de la entrada en vigor en cada estado firmante, no considerándose la irretroactividad[2], salvo cláusula expresa. El término “tratado” es amplio dentro del derecho internacional, para algunos especialistas es solo sinónimo de otro tipo de acuerdos internacionales, basándose en la esencia que encierra el concepto.

El Dr. Novak hace la siguiente conceptualización para el uso de la nomenclatura en determinada situación, como por ejemplo:

  • Declaración, si se trata de establecer principios jurídicos o afirmación de política común.
  • Convención, referido a compromisos de valor restringido o asuntos de naturaleza económica, comercial o administrativa.
  • Carta, si se crea una organización internacional.
  • Pacto, al tratarse de aspectos de las relaciones políticas.
  • Acta, donde constaran resoluciones finales de una conferencia internacional.
  • Protocolo, es el documento anexo a un tratado o una aclaratoria.
  • Concordato, acuerdo entre la santa sede y los demás estados.
  • Modus vivendi, al mencionarse arreglos provisionales.
  • Compromiso, acuerdo consecuencia del arbitraje.
  • Armisticio, es el acuerdo militar.

Entre otras denominaciones que existen o existirán debido al sentido dinámico y contextual de los consensos entre estados, con la libertad necesaria de innovar y crear tratados según las características de lo que se pretende negociar.

Además, para que la comunidad internacional los pueda reconocer y garantizar dentro de sus facultades, es necesaria la publicidad de los tratados, particularidad medular fundamentada en el principio PACTA TERTIIS, contrarrestando a los antiguos pactos secretos[3].

Internamente en el Perú, desde sus inicios republicanos, como menciona el célebre historiador Jorge Basadre, optó en más de una oportunidad el uso de tratados para evitar la “Ultima ratio” o guerra. Otro dato histórico lo hallamos en el prólogo realizado por Don Carlos Wiesse, a la “Colección de tratados del Perú” (1890) del Dr. Aranda, quien señaló la inclusión de estos documentos realizados en la época colonial entre 1529 a 1821, ya que muchas de nuestras negociaciones de la etapa independiente, sobre todo lo referido a límites, conllevaban al uso pasado de tratados.

En la actualidad la Carta Magna nacional vigente contiene un capitulo exclusivo de tres artículos que enmarca la normatividad para adoptarlos y denunciarlos.

PRINCIPIOS GENERALES DE LOS TRATADOS

El principio por excelencia de los tratados es el PACTA SUNT SERVANDA o el carácter de cumplimiento obligatorio de un tratado en vigor, como señala la Convención en su tercera parte, articulo 26°:

“Todo tratado en vigor obliga a las partes y debe ser cumplido por ellas de buena fe.”

Se desprende  que para llegar al extremo de considerar obligatorio a un tratado internacional, las partes firmantes han recorrido una serie de etapas donde el uso del intelecto y la volición han predominado en cada una de ellas. Desde el primer paso de la negociación, que generalmente es la de mayor duración, cada parte será representada por un especialista con los poderes necesarios, aparte de estar debidamente asesorado por un equipo de profesionales , para crear así un documento que posteriormente se adoptará junto con la otra parte negociadora; estudiarán minuciosamente su articulado y si el contenido es lo deseado, el tratado será suscrito y ratificado; en sí todo un proceso cognitivo e interpretativo de cada postulado con la acepción que se halla acordado, por ende una creación de la cual se sabe las futuras consecuencias y  por ello su carácter de obligatoriedad.

En el hipotético caso que un estado no acatase o negase las obligaciones que describe el tratado, incurriría en responsabilidad internacional, teniendo en cuenta que el derecho internacional esta sobre el nacional[4], por lo tanto, esa suposición es punible de sanción, por no respetar la santidad de los tratados. La tendencia general es darle carácter perpetuo a un tratado y no de decisiones unilaterales para cancelarlo. Con la aceptación de este documento se pierde todo derecho de alegar cualquier causal de nulidad; exceptuando los temas expresamente previstos.[5]

Pero como toda creación humana es perfectible, definir como absoluto a este principio, no lo es stricto sensu, existen ciertas excepciones como el caso de carga excesiva (uno de los estados entra en peligro inminente de ejecutarse un tratado) o de imposibilidad física (a causa de razones físicas), el cumplimiento del tratado no es posible.

La misma Convención prevé casos de enmienda y modificación, así como la nulidad o suspensión de tratados. Pero si una de las partes intentase alegar nulidad o denuncia, no podría ejercer estos actos por hallarse inhabilitado por actos propios anteriores, a lo que se denomina Estoppel o forclusion.

El principio BONE FIDE o de Buena Fe también es mencionado en el artículo 26° del convenio, indicando que todo tratado en vigor:

“…debe ser cumplido por ellas de buena fe.”

Lo anterior muestra el tipo de acción que conlleva crear un tratado y las consecuencias esperadas al suscribirse, especialmente al tema de la interpretación que por regla general debe hacerse de Buena Fe, acorde al sentido corriente, teniendo en cuenta el objeto y fin del tratado.

Incidir en la Buen Fe, no solo es desterrar de plano posibles intenciones subterráneas y adversas al tratado, el actuar en todas sus etapas se supone prístino, con la conducta ideal y ética, tanto en sus primera etapas, como en su desarrollo habitual que no considera la posibilidad de frustrar la finalidad del  tratado. La declaración sobre los Principios del Derecho Internacional de las Relaciones de Amistad y Cooperación entre estados de  1970, considera a la Buena Fe, un principio rector.

Figura además el principio de IUS COGENS, en el artículo 53 ° de la Convención, que señala la situación cuando los tratados que están en oposición con una norma imperativa de derecho internacional general (“Ius Cogens”).

“Es nulo todo tratado que, en el momento de su celebración. Esté en oposición con una norma imperativa de derecho internacional general. Para los efectos de la presente Convención, una norma imperativa de derecho internacional general es una norma aceptada y reconocida por la comunidad internacional de Estados en su conjunto como norma que no admite acuerdo en contrario y que sólo puede ser modificada por una norma ulterior de derecho internacional general que tenga el mismo carácter.”

 

Los suscribientes deben parametrar el tratado a firmar según el IUS COGENS, es decir, las normas internacionales que priman a todo acuerdo o norma y esto debido a que normas Ius Cogens son consenso universal de valores trascendentales.

En el área de Derechos Humanos, se delimita las normas Ius Cogens, como en el caso de la prohibición de la tortura, genocidio, debido proceso y privación arbitraria de la vida.

Por la Convención, una norma imperativa de derecho internacional es reconocida por la comunidad internacional y únicamente podrá ser modificada por norma posterior del mismo nivel de derecho internacional.

Algunas características de las normas Ius Cogens son que deben ser aceptadas y reconocidas por toda la comunidad internacional, su carácter imperativo y en el supuesto de intentar modificarlas la única forma será por una norma del mismo rango. Al pertenecer al área del derecho internacional general tiene jurisdicción en toda la comunidad y su violación será considerada crimen internacional. Es necesario que existan normas que limiten los actos jurídicos entre estados, aunque algunos autores mencionan que es una coacción cierto grado de  libertad; contrario a la idea anterior,  creemos que la refuerza.

Finalmente,  el principio EX CONSENSU ADVENIT VINCULUM o libre consentimiento que conduce a una obligación, donde los estados negociadores aceptan libremente las propuestas óptimas a sus intereses de forma equitativa que además esta asociado al principio de Buena Fe.

INCORPORACION DE LOS TRATADOS AL DERECHO PERUANO INTERNO

Este punto dependerá del sistema estatal adoptado, presentándose  la posición monista cuando existe unidad entre el derecho interno y derecho internacional, pero si los estudiamos  por separado con visión de derecho anglosajón, el sistema será dualista.

En el primero prima alguno de los derechos (interno o internacional), en el segundo caso cada uno es independiente;  aceptar un tratado en la posición dualista significa reescribirlo en una ley textualmente y después aprobarlo, es decir, previo acto de transformación legislativa.

En el sistema dualista, acertadamente señala el profesor Novak hay tres razones para que nunca se confundan, el derecho interno y el derecho internacional:

Primero, porque manejan fuentes distintas,

Segundo, regulan a sujetos distintos y

Finalmente las materias reguladas son diferentes, por lo tanto nunca habrá conflicto entre ellas, al ser  autónomas.

Será el derecho constitucional que determine el uso de determinado sistema de incorporación de los tratados, por ejemplo la predominancia en los países de América Latina es del sistema monista, aunque con algunas variaciones. La incorporación a las normas nacionales pueden variar desde una recepción automática, que no requiere acto interno posterior de adopción de la norma, pasando por la recepción especial que conlleva a un procedimiento interno e independiente a la entrada en vigor internacional para crear una ley de transformación, hasta la ausencia de regulación donde la doctrina y jurisprudencia nacional determina el método.

Nuestro país adopto el sistema monista, tanto el derecho interno como el derecho internacional estos correlacionados, de acuerdo al artículo 55 ° de la constitución:

“Los tratados celebrados por el estado y en vigor, forman parte del Derecho Nacional”

Su incorporación es automática  previa ratificación; de existir un conflicto entre el tratado internacional y las normas nacionales se resuelve por jerarquía normativa; también es importante la forma de inserción porque de ello se basará que norma interna tiene o no la capacidad de modificación.

Añádase a lo anterior el artículo 3° de la ley 26647:

“Los Tratados celebrados y perfeccionados por el Estado Peruano entran en vigencia y se incorporan al derecho nacional, en la fecha en que se cumplan las condiciones establecidas en los instrumentos internacionales respectivos, de acuerdos al artículo precedente.

La incorporación de los tratados al derecho nacional se sujeta a lo que establezcan los propios tratados sobre el particular.”

 

Sobreentendido está que en nuestro sistema al celebrar un tratado internacional se ha llevado a cabo una serie de actos y formalismos elaborados, refrendados por uno o más representantes con la suficiente capacidad de decidir lo más conveniente para los intereses nacionales, debido a esta causa no es necesario el tema de la recepción especial o formal, cuando en algunos sistemas es necesario un nuevo análisis y aprobación interna para incorporar el tratado por vía de una ley de transformación ,aprobación de la norma por el legislativo o por publicación del tratado.

En este punto consideramos lo afirmado por el autor Carrillo Salcedo:

“La escasa institucionalización del derecho internacional  y el hecho que los estados soberanos actúen en función de sus diferentes intereses y concepciones jurídicas, no debe llevarnos a la errónea conclusión de que todas las posiciones jurídicas sostenidas por los estados son igualmente validas.”

JERARQUIA DE LOS TRATADOS

El derecho internacional general no determina la jerarquía de los tratados; pero por seguridad jurídica es imprescindible indicar la jerarquización normativa, por ello conocer norma superior que controle a las menores.

Consecuencia del avance del derecho internacional y de forma mas concreta de los Derechos Humanos, se manifiesta claramente la posibilidad de conflictos entre la normatividad interna y la normatividad internacional.

Una vez incorporados al derecho nacional, existen una serie de rangos usuales, que desarrollamos de modo sucinto:

–       RANGO SUPRA CONSTITUCIONAL: Las constituciones con esta tendencia otorgan al tratado un rango superior a ellas y es admisible que el tratado internacional tenga la posibilidad de derogar una norma constitucional que le sea contraria y determine un problema ideológico o normativo.

–       RANGO CONSTITUCIONAL: El tratado tiene el mismo nivel que la constitución, este caso es común en los tratados internacionales de Derechos Humanos si se le da el rango superior del derecho nacional, de no haber oposición entre ellas se resuelve con criterio de derecho interno o internacional.

En nuestro país el artículo 57°, segundo párrafo de la constitución indica:

“cuando el tratado afecte disposiciones constitucionales debe ser aprobado por el mismo procedimiento que rige la reforma de la constitución, antes de ser ratificado por el Presidente de la República”

 

De suceder lo previsto en el mencionado artículo, la constitución peruana seria un obstáculo para el cumplimiento de algunos tratados.

Al igual que Perú, la constitución argentina en el inc.22 del art. 75, da jerarquía expresa a las declaraciones y tratados de Derechos Humanos, ya que consideran derechos comunitarios, integrativos y humanitarios; porque además de tratarse de derechos fundamentales, siempre se aplicara el omnipresente principio PRO HOMINE[6].

–       RANGO SUPRA LEGAL O SUB CONSTITUCIONAL DE PRIMER GRADO: Si bien en este caso el tratado está por encima de las leyes internas, no tiene la potestad de modificar la constitución y menos la ley nacional podría derogar o modificar el tratado. Respecto a los tratados de Derechos Humanos, estos son base interpretativa de la ley interna.

–       RANGO LEGAL: Los tratados están imposibilitados de facto de contravenir normas constitucionales, debido a que la misma constitución así lo prescribe y la interpretación se dará de acuerdo a la Carta Magna.

De ocurrir el caso del concurso entre un tratado posterior frente a una ley interna o viceversa, la derogación de alguna, se basaría como señala el Dr. Novak Talavera:

“…dependerá del sistema consagrado en cada país .sin embargo, en caso de responderse afirmativamente quedaría abierta la posibilidad de plantear la responsabilidad internacional del estado infractor”

 

Dado que en nuestro país se opta por la posición monista, de existir este tipo de conflicto entre un tratado y la ley interna, la posición oficial desde 1934 del Ministerio de Relaciones Exteriores nacional opta por la prevalencia del tratado internacional. El mismo autor define que el rango que da Perú a los tratados es el legal, porque son aprobados por el congreso vía resolución legislativa y esta tiene rango de ley.

La Ley 26647 del 26 de junio de 1996, que establece las normas y regula los actos relativos al perfeccionamiento nacional de los tratados celebrados por el Estado Peruano, dice en el artículo 2°:

“La aprobación legislativa de los tratados a que se refiere el artículo 56º de la Constitución Política, corresponde al Congreso de la República, mediante Resolución Legislativa; y su ratificación al Presidente de la República, mediante Decreto Supremo.

Cuando los tratados no requieran la aprobación legislativa, el Presidente de la República los ratifica directamente, mediante Decreto Supremo, de acuerdo a lo previsto en el Artículo 57o de la Constitución.

En ambos casos, el Presidente de la República emite, además, el respectivo instrumento de ratificación.”

–       AUSENCIA DE NORMATIVIDAD: al carecer norma expresa que indique la jerarquía que rige un sistema nacional, la interpretación que se realice para determinarla se basará de forma administrativa o judicial, dependiendo del caso.

En el libro “Sistema Jurídico” del Dr. Rubio Correa, en lo referente a los tratados ,se determina que la división que haría la constitución peruana vigente dividiría en tres rangos a los tratados: constitucional, legal y los aprobados por el presidente de la república vía decreto supremo, sin embargo, señala que esta división conlleva una serie de dificultades debido a la contradicción existente que da la cuarta disposición final de la constitución peruana , al darle rango constitucional a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y acuerdos internacionales sobre Derechos Humanos o también la existencia de la ley 26435, que señala a todos los tratados como impugnables mediante acción de inconstitucionalidad de las leyes , incluyendo la aprobadas vía decreto supremo por el presidente de la república , que a saber no tiene función legislativa.

Anotando que la constitución de 1979 era expresa dando carácter constitucional a todo tratado referido a Derechos Humanos, indicado en el artículo 55°:

“los preceptos contenidos en los tratados relativos a derechos humanos, tienen jerarquía constitucional. No pueden ser modificados sino por el procedimiento que rige para la reforma de la constitución.”

No obstante, pese a la orientación de la constitución vigente la combinación de los artículos 3°, 55° 57° y la cuarta disposición final permite la continuación de encontrarse con rango constitucional.

La lista positiva que indica los tratados que deben ser aprobados por el congreso antes de su ratificación por el presidente de la República, hace aún más confuso el panorama porque les da rango de ley, siéndolas siguientes:

  1. Derechos humanos
  2. Soberanía, domino o integridad del estado
  3. Defensa nacional
  4. Obligaciones financieras del estado

Incluyéndose los tratados que crean, modifican o suprimen tributos, entre otros.

CONCLUSION

Los tratados internacionales, son manifestaciones de voluntad entre estados para resolver o acordar algún tema controversial, convirtiéndose en un factor de seguridad y supeditarse al derecho internacional.

Pero debido a su trascendencia son regidos por  elementales principios como el de obligatoriedad o Pacta Sunt Servanda, Bona Fide, libre consentimiento, Ius Cogens entre otros; dado a que estos acuerdos involucran intereses nacionales de cada estado firmante se deben seguir una serie de actos de fondo y forma, pasando por etapas de negociación, adopción, firma y ratificación. Cada estado firmante debe estar debidamente representado por un profesional con plenos poderes para tomar la decisión que mas lo favorezca.

Por el sistema Monista de nuestro país, la incorporación de tratados internacionales es automática al derecho interno y la jerarquía que se otorga es actual tema de discusión, debido a la poca claridad de la norma constitucional, por el articulo 55ª determinamos que los tratados internacionales tienen rango legal pero por la combinación de los artículos 3°, 55° 57° y la cuarta disposición final le otorgaría el rango constitucional, a la Declaración Universal de Derechos Humanos y todo tratado que se ocupe de ese tema.

BIBLIOGRAFIA

Aranda, Ricardo: “Colección de los Tratados”. Tomo I, Lima. Imprenta del Estado, 1890

Ayala Corao, Carlos: “Las Consecuencias de la Jerarquía Constitucional de los Tratados”.

Monroy Cabra, Marco Gerardo:”Derecho De Los Tratados”. Bogotá. Editorial Temis, 1978

Novak, Fabián: “Derecho Internacional Público”. Tomo I: “Intro­ducción y Fuentes”. Lima, Fondo Editorial de la Pontifica Universidad Católica del Perú-IDEI. 2000.

Novak, Fabián Y Elizabeth Salmón: “Las Obligaciones Internacional del Perú en Materia de Derechos Humanos”. Lima, Fondo Editorial de la Pontifica  Universidad Católica del Perú. Capítulo IV – El Derecho Internacional y El Derecho Interno .2000.

Rubio Correa, Marcial: “El Sistema Jurídico”. Introducción Al Derecho. Lima, Fondo Editorial de la Pontifica  Universidad Católica del Perú. 1999.

Ley No. 26647, Sobre “Perfeccionamiento Nacional De Los Tratados Celebrados por el Estado Peruano”. Publicado El 28 de Noviembre de 1996.

Constitución Política Del Perú de 1993.

[1] La Convención de forma tácita delimita la creación de un tratado, no tomando en cuenta los antiguos tratados orales, considerados “promesa de honor”.

[2] La Convención es clara al señalar en su articulo 28, sobre la aplicación de los tratados lo siguiente:Las disposiciones de un tratado no obligaran a una parte respecto de ningún acto o hecho que haba tenido lugar con anterioridad a la fecha de entrada en vigor del tratado para esa parte ni de ninguna situación que en esa fecha haya dejado de existir, salvo que una intención diferente se desprenda del tratado o conste de otro modo.”

[3] Principio de la relatividad de los tratados que consiste en la obligación de las partes sin perjudicar o favorecer a terceros.

[4] Obviamente cuando el tema de conflicto sea de carácter internacional.

[5] La parte IV de la Convención tratan sobre la Enmienda y modificación de los tratados. y la V sobre la Nulidad, terminación y suspensión de la aplicación de los tratados.

[6] Principio por el cual se busca lo más favorable para la persona, con una directriz de preferencia interpretativa y otra de preferencia de normas.

NON REFOULEMENT

Publicado: 22 julio, 2010 en DERECHO

Se creía que el tema de los refugiados perdía vigencia, dentro de la implantación  de la democracia participativa como sistema generalizado por el orbe civilizado (o mejor dicho: occidentalizado), sin embargo, una oleada de realidad y el debate por lo acontecido hace meses en Europa trae nuevamente al tapete, el tema de los refugiados forzosos, denominados así aquellas personas que son perseguidas por razones de raza, religión, nacionalidad, agrupación u opinión.

A  partir del 2006 las cifras aumentaron en 14 millones de refugiados forzosos a nivel mundial, según la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) actualmente se calcula en 33 millones.

Pero refugiados existieron siempre y los bosquejos del derecho internacional comenzaba a protegerlos, la creación de estamentos internacionales trajo consigo la normatividad del caso, sobre todo debido a las diásporas tanto judía o europea después de las dos guerras mundiales.

El acuerdo dentro de la comunidad internacional presente es unánime, creando mejores mecanismos de protección y elaborando planes que contribuyan a la integración, estando a la par de la salvaguarda de los derechos humanos.

Dejando de lado los demás continentes,  América latina es quien ha dado mayores muestras institucionales y legales para la protección de los refugiados que llegan a sus fronteras, en 1965 la Comisión Interamericana De Derechos Humanos preparo el “Informe Sobre Refugiados Políticos En América” y en 1982, la Organización de Estados Americanos comenzaría a plasmar sus sugerencias en resoluciones y tratados como la Resolución 838 de la Asamblea general que introdujo el principio de NON REFOULEMENT o NO DEVOLUCIÓN una especie de amparo para que los refugiados no sean devueltos a las fronteras del país donde se podrían encontrar en peligro, a la vez el país receptor daría un trato humano y apolítico.

El plan de acción de México, refrendado por 20 países latinoamericanos hace 4 años, fortaleció aun mas este tipo de protección para los desfavorecidos , creando ficciones legales como reasentamiento solidario o traslado de los refugiados forzosos que están amenazados en el país de asilo a otro que haya accedido voluntariamente a admitirlos.

Un refugiado forzoso es distinto al inmigrante común, mientras los primeros necesitan desplazarse para salvaguardar sus derechos fundamentales, los otros lo hacen ex – profeso y por razones de mejorar económicamente, en la actualidad los refugiados se dan por persecuciones, guerras externas o internas (guerrillas, terrorismo o narcotráfico) y no como los antiguos exiliados de América latina ,que era clanes políticos o rezagos aristocráticos, que no generaban ninguna carga al país receptor, en cambio hoy existe una sobrepoblación ,al menos en Asia central ,África y Europa cuyos costos por brindar asilo lo convierte en problemas nacionales.

Haciendo una retrospectiva podemos deducir, las razones por la cual América latina tiene una fuerte posición respecto al tema, acrecentada por las crisis políticas que bajaron desde Centro América  entre los sesentas y ochentas, así como los albores de las dictaduras en casi toda América latina en la década de los setentas.

Todo apunta a que se continuara legislando y firmándose tratados a favor de los refugiados forzosos, sin embargo el problema surge una arista para quien esta asilado y es la integración y la difusión popular de la condición de este, al no prever lo anterior se llega a extremos impensables en la civilización, como es la xenofobia o los mal entendidos nacionalismos.

Bibliografía

1.-El sistema interamericano de proteccion de los derechos humanos y su contribución a la proteccion de los refugiados en america latina,por Alberto D’Alotto.

2. Le monde diplomatique, febrero del 2008

3. Pagina web del ACNUR